En un informe que destaca la gravedad del desprecio hacia el orden jurídico internacional, los expertos independientes de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han condenado rotundamente la «agresión ilegal» y la campaña de bombardeos indiscriminados de Israel contra el Líbano, apenas unas horas después de que Estados Unidos e Irán anunciaron una tregua medida por Pakistán. A pesar de haber iniciado conversaciones ayer en suelo estadounidense, Israel volvió a atacar el sur del Líbano hoy y provocó la muerte de al menos tres trabajadores sanitarios.
Los expertos han destacado que los ataques israelíes no son un método de «autodefensa», sino una «violación flagrante» a la Carta de las Naciones Unidas y una «destrucción deliberada» de las perspectivas de paz. La Organización Mundial de la Salud (OMS) también ha expresado su preocupación por el hecho de que, a pesar del reciente anuncio de un alto el fuego entre Estados Unidos y la República Islámica de Irán, las perspectivas de una desescalada regional más amplia siguen siendo inciertas.
Según la misiva enviada al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y al secretario general de la ONU, António Guterres, el Ministerio de Exteriores de Líbano denunció los ataques registrados el pasado 8 de abril en territorio libanés que se saldaron con más de 300 muertos. La carta también denuncia los ataques contra instalaciones médicas y ambulancias desde el inicio de la ofensiva israelí, incluyendo 17 ataques contra hospitales y otros 101 contra servicios de emergencia que resultaron en la muerte de 73 profesionales sanitarios, mientras que otros 176 resultaron heridos.
La misiva libanesa también apunta a que dichos ataques «constituyen una violación flagrante del Derecho Internacional, la Carta de Naciones Unidas y el Derecho Humanitario, en particular el Cuarto Convenio de Ginebra de 1949 relativo a la protección de personas civiles en tiempo de guerra», así como varias resoluciones del Consejo de Seguridad. El Gobierno libanés denunció este miércoles que el Ejército de Israel mató a más de 2.100 personas y dejó 7.000 heridos, todo desde principios de marzo cuando se reactivaron los enfrentamientos contra el partido-milicia chií Hezbolá.
En un comunicado emitido ayer, la ONU expresó su profunda preocupación por la situación en el Líbano y llamó a las partes involucradas a trabajar juntas para encontrar una solución pacífica. La Organización Mundial de la Salud (OMS) también ha enviado un equipo de emergencia al Líbano para ayudar a los damnificados y proporcionar asistencia médica.
La situación en el Líbano sigue siendo tensa, con miles de personas desplazadas y sin acceso a servicios básicos como la energía eléctrica y el agua. La comunidad internacional ha sido unánime en su condena a los ataques israelíes y ha llamado a las partes involucradas a trabajar juntas para encontrar una solución pacífica.


