La situación en Haití sigue empeorando y la comunidad internacional pareciera prestar muy poca atención a los alarmantes datos sobre la violencia criminal, explotación sexual, trata de personas y reclutamiento por parte de grupos armados que afectan especialmente a niños, mujeres y niñas. En este contexto, la Eurocámara ha emitido una resolución consensuada en la que se insta a más apoyo europeo y controles para detener la situación.
La diputada Catarina Vieira, miembro de la bancada ecologista, sostiene que es «muy importante» que los países e instituciones como la Unión Europea den la voz de alarma y empiecen a hablar de soluciones concretas para detener lo que está ocurriendo. Basándose en datos de la ONU, se estima que entre enero de 2025 y marzo de 2026 hayan muerto más de 5.500 personas, hubo 1.578 víctimas de violencia sexual, se desplazaron 1,4 millones de personas y aumentó en un 200 por ciento el reclutamiento de menores que constituyen la mitad de los miembros de las 26 bandas criminales que controlan Puerto Príncipe.
La resolución también destaca la violencia sexual que afecta especialmente a mujeres y niñas, así como la preocupación por los recortes de los fondos para la cooperación por parte de Estados Unidos. La diputada Vieira sostiene que Estados Unidos, como país vecino, ha sido históricamente uno de los principales responsables de proporcionar ayuda humanitaria a Haití, pero que el corte en los fondos tiene repercusiones reales en la vida de personas reales.
La Eurocámara también se pronuncia a favor de la sustitución de la Misión Multinacional de Apoyo a la Policía Haitiana (MMAS) por una Fuerza de Represión Antipandillas (FRG), con un aumento considerable de efectivos. Sin embargo, insiste en que es fundamental asegurar que esas fuerzas respeten derechos humanos y estén obligadas a rendir cuentas por sus actos.
La cooperación europea ha estado presente en Haití desde el período 2008-2013, cuando se invirtieron 883 millones de euros, hasta el período 2021-2027, que prevé 261 millones de euros en cooperación. Sin embargo, la ayuda humanitaria y al desarrollo no son suficientes para la magnitud de la crisis, y es fundamental gestionar y controlar de la mejor manera posible.
La diputada Vieira sostiene que «no podemos renunciar a toda una generación» y que es necesario apoyar a Haití con ayuda humanitaria y cooperación para que pueda retomar las riendas de su propio destino. La resolución también destaca la importancia de frenar el tráfico ilícito de armas y los flujos financieros ilícitos hacia Haití, ya que se estima que hay en circulación alrededor de 500.000 armas ilegales en el país.
En resumen, la Eurocámara ha emitido una resolución consensuada para instar a más apoyo y controles para controlar la criminalidad en Haití, y para exigir que las fuerzas internacionales involucradas en la situación respecten derechos humanos y estén obligadas a rendir cuentas por sus actos.


