En un desarrollo que no deja indiferente a la sociedad cordobesa, el comisario mayor Juan Pablo Esquivel fue apartado preventivamente de su cargo como jefe de Seguridad Capital y pasado a situación pasiva mientras el Tribunal de Conducta Policial lo investiga por un episodio de violencia de género contra su pareja durante un evento público. La noticia surgió ayer después de que varias versiones del caso comenzaron a circular en la prensa local.
Según se informa, Esquivel protagonizó una agresión el pasado viernes en el festival Kilómetro Cero, un evento realizado en el estadio Kempes. Según las versiones, la pareja de Esquivel y él tuvieron una pelea que incluyó forcejeos. La víctima no realizó ninguna denuncia penal en su contra, pero fue asistida en el puesto de Salud. Las autoridades policiales intervinieron de acuerdo al protocolo y dieron intervención al Tribunal de Conducta Policial.
Como consecuencia del episodio, Esquivel fue separado preventivamente del cargo y debió entregar su arma reglamentaria. Además, pasó a situación pasiva, lo que significa que percibirá solo el 30% de su salario mientras avanza la investigación interna. El apartamiento de Esquivel también tiene un impacto en su función como jefe de Seguridad Capital, ya que tenía a cargo el diagrama de los operativos de seguridad en los barrios de Córdoba.
Es importante destacar que este caso ocurre en medio del escándalo generado por la muerte del joven Tomás Orihuela, detenido dos veces en menos de 48 horas y fallecido luego de pasar por la comisaría 6° de barrio General Paz. El caso de Orihuela ha generado una gran preocupación en la sociedad cordobesa y ha llevado a cuestionamientos sobre la forma en que se abordan los casos de violencia policial. En este sentido, el apartamiento de Esquivel puede ser visto como un paso hacia la transparencia y la justicia en la institución policial.

