La defensa de la universidad pública y gratuita no solo es un reclamo de los estudiantes, sino también un derecho fundamental para cualquier sociedad que se considere avanzada. En este sentido, el Gobernador de Córdoba, Martín Llaryora, y la Diputada nacional Natalia De la Sota han sido pioneros en esta lucha, y ahora se les han sumado otros importantes líderes políticos del oficialismo provincial, como el ex gobernador Juan Schiaretti y la Senadora nacional Alejandra Vigo.
En un comunicado conjunto, estos diputados cordobeses han manifestado su apoyo al reclamo universitario en todo el país, criticando el ajuste presupuestario y el recorte del financiamiento por parte del Gobierno nacional. «La educación pública y gratuita es la inversión más grande que puede realizar un país por su futuro», sostienen. Según ellos, defender el presupuesto universitario significa defender que los hijos de familias de todos los estratos sociales puedan acceder a la educación, a una formación y a un título con el que puedan transitar sus vidas con posibilidades de crecimiento.
La defensa de la educación pública no es solo una cuestión de justicia social, sino también económica. Como sostuvo Llaryora ayer, «la educación pública constituye uno de los principales factores de integración social y ascenso económico». Si se desaparece, volvemos a mirar el linaje, la situación económica o el lugar de origen de cada uno. Defender la educación pública es defender el progreso de una sociedad.
La marcha universitaria que se realizará en todo el país contará con una fuerte participación del oficialismo cordobés, demostrando su compromiso con este tema. El Estado debe cumplir con la Ley de Financiamiento Universitario y no podemos permitir ajustes sobre quienes estudian, investigan y construyen conocimiento para la Argentina. Como decían Llaryora y sus compañeros diputados cordobeses: «¡Educación pública y gratuita, siempre!».

