En un giro sorprendente, los hutíes de Yemen han lanzado un ataque contra Israel, que promete una escalada del conflicto en la región. El ejército israelí informó que sus sistemas de defensa aérea interceptaron un misil disparado desde Yemen, lo que demostró que el grupo sigue siendo capaz de responder a los intensos ataques israelíes contra su liderazgo e infraestructura.
La crisis en la región se agravó aún más cuando Irán lanzó un ataque con misiles y drones que impactaron aviones de reabastecimiento estadounidenses en la base aérea Príncipe Sultan, en Arabia Saudita. Al menos 12 militares estadounidenses resultaron heridos, y dos de ellos están gravemente lesionados. La base ya había sido blanco de ataques previos, lo que ha llevado a la muerte de un soldado estadounidense.
La ofensiva contra la sede militar en Arabia Saudita se produce luego de la revelación del periódico británico The Guardian sobre la presión que los saudíes están ejerciendo para que Estados Unidos continúe la guerra, considerando que una derrota de Irán podría configurar un mapa regional favorable a Arabia Saudita.
En un discurso sorprendente con empresarios, el presidente Trump humilló en público al príncipe heredero de Arabia Saudita, Bin Salman, y admitió que los ataques de Irán contra el portaaviones Gerald Ford nunca habían sido confirmados. «Supimos que estábamos en problemas, cuando a la una de la mañana, tuvimos que evacuar todos los aviones del portaaviones más grande del mundo… los misiles de Irán venían por todas partes, nos atacaron desde 17 ángulos distintos, corrimos por nuestras vidas,» dijo Trump en un acto de insólita sinceridad.
Por otro lado, Estados Unidos e Israel atacaron la central nuclear de Bushehr, en el sur de Irán, que fue atacada esta semana por tercera vez en menos de dos semanas. El director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, expresó preocupación por la proximidad de actividades militares al sitio nuclear y advirtió sobre el riesgo de un accidente radiológico de gran magnitud si el reactor resultara dañado.
La guerra en Medio Oriente está cerca de cumplir un mes, y aún no hay indicios de cuando puede terminar. El estrecho de Ormuz sigue bloqueado por Irán, lo que mantenía la amenaza de una suba de los precios del petróleo. La escalada del conflicto en la región promete consecuencias graves para la economía global y la seguridad internacional.


