La intendente en uso de licencia, María Eugenia Álvarez, y diputada provincial, asumió ayer su segundo mandato consecutivo como presidenta del Partido Justicialista de Quilmes. En el acto de toma de posesión, Álvarez destacó la importancia de trabajar en procura del bien común y recuperar la idea de proyecto de país para revertir la situación actual. «Un Municipio no se salva solo, una provincia no se salva sola, nadie se salva solo», enfatizó. «Tenemos que reconectar con la gente y comprometernos con los objetivos que nos planteamos como partido».
La intendenta también habló sobre la necesidad de unir esfuerzos para abordar los grandes desafíos que enfrenta el país. «No podemos seguir pensando en términos individuales o locales, es hora de recuperar la idea de proyecto de país y volver a representar a la sociedad argentina», sentenció. La toma de posesión de Álvarez como presidenta del Partido Justicialista se desarrolló en un ambiente de gran expectación, con la presencia de líderes políticos y militantes del partido.
En otro orden de cosas, el Servicio Penitenciario Provincial está a punto de abrir un comedor para su propio personal, debido a la creciente preocupación por la hambre entre los reclusos. La medida busca abordar uno de los problemas más graves que enfrentan las cárceles argentinas. Sin embargo, este hecho ha generado polémica y debate en el país, ya que se siente que no se está abordando el problema fundamental, que es la reforma del sistema penitenciario como un todo.
En el ámbito político, la diputada provincial Milei celebró ayer el fallo a favor de la Argentina en relación con YPF, pero omitió mencionar su propio intento de privatizar la petrolera en la Ley Bases. El silencio de Milei sobre este tema ha generado críticas y cuestionamientos en el país.
Por otro lado, se produjo una bronca en el Gobierno entre Santiago Oría y otros funcionarios debido al fracaso del video negacionista publicado en relación con el 24 de marzo. La discusión se centró en la forma en que se abordó el tema y en la percepción de que no se estaba tomando en serio la crítica y la objeción.
En otro sentido, se ha generado interés por el diputado Alejandro Fargosi, señalado por su vínculo con Burford. Se han presentado especulaciones sobre el tipo de relación que existe entre ambos y las implicaciones que esto puede tener en el ámbito político.
Finalmente, el fiscal Luciani exigió un llamado de atención a Cristina Kirchner y amenazó con pedir la revocación de su domiciliaria de 2015. La medida busca abordar lo que se considera una violación a las normas de la Justicia.

