En una entrevista radial, el intendente Gustavo Benedetti describió con nitidez la difícil situación que enfrentan los jubilados en Arroyito. Según él, hace dos años una jubilación alcanzaba para pagar un geriátrico de mediana calidad, mientras que hoy en día se requieren tres jubilaciones para acceder a uno similar. La cifra es el resultado del deterioro del poder adquisitivo de los adultos mayores, que según Benedetti, es «explosiva». El jefe comunal repasó algunos de los principales desafíos de su gestión, desde la crisis sanitaria en el PAMI hasta la instalación de medidores prepagos de electricidad y el avance de obras de infraestructura clave para la ciudad.
En materia de infraestructura, Benedetti destacó el avance de la autovía hacia San Francisco y anticipó la concreción de un enlace de 100 metros para conectar la ruta vieja con la nueva, con el compromiso del gobernador Martín Llaryora para su ejecución. «Córdoba no se ha detenido y nos hemos visto beneficiados», señaló. Además, recordó que el municipio debió constituir una empresa propia para terminar la Escuela Proa, luego de que dos empresas privadas abandonaron la obra y se agotaran las instancias de licitación.
Sin embargo, fue en el plano de la salud que Benedetti fue más contundente al describir la situación de los adultos mayores. Señaló que los montos que paga el PAMI por cada afiliado son insuficientes para cubrir tratamientos y cirugías de alto costo, como prótesis de cadera. «Si el monto que te pagan por abuelo son 150.000 o 100.000 pesos por mes, es casi imposible cubrir las terapias. Son cuestiones muy alejadas a lo que es la realidad», afirmó.
En este sentido, Benedetti destacó que el hospital municipal ha absorbido gran parte de la demanda que las clínicas privadas no pueden cubrir por los atrasos en los pagos de la obra social. Para abordar esta situación, el municipio implementó una solución de emergencia: la instalación de medidores con sistema prepago de electricidad. «La boleta convencional te lleva al tercer mes al corte de luz. Entonces quedás en una trampa de la que después no podés salir más», explicó Benedetti al justificar el acuerdo alcanzado con la cooperativa local para instalar los denominados «tarjeteros».
Finalmente, Benedetti se diferenció con claridad del ala del radicalismo que apoya al gobierno nacional. «El radicalismo necesariamente debe tener una línea alejada de lo que es La Libertad Avanza o de lo que es esta derecha que está gobernando el país», sostuvo. Agregó que quienes se alinearon con esa orientación se alejan de los valores fundacionales del partido. «El radical auténtico no puede estar defendiendo este problema de gobierno», afirmó.


