El intendente de Embalse se muestra visiblemente afectado por los recientes despidos en la unidad turística

Rivarola explica que se convocó al intendente para hablar sobre la privatización y cómo podría contribuir desde el municipio. Sin embargo, en lugar de recibir apoyo y colaboración, el intendente descubrió que los despidos ya estaban planificados. «Me llamaron muchas veces por esto de la privatización para ver cómo se iba a hacer, cómo quería que nosotros aportáramos desde el municipio», recuerda.

El jefe comunal destaca la situación crítica en la que se encuentra la comunidad hotelera de Embalse, con más de 300 familias sin trabajo desde que los hoteles cerraron. A pesar de eso, Rivarola ha estado trabajando para ayudar a las familias afectadas, entregando módulos y ofreciendo apoyo en general.

Sin embargo, el intendente se siente frustrado por la falta de compromiso y cooperación del gobierno nacional. «Me puse a disposición para que ellos… La idea es hacer dos barrios cerrados en una parte de los hoteles sin tocar el lago», explica. Pero Rivarola recalca que su petición fue ignorada, y que los despidos continuaron.

Rivarola también destaca la situación económica precaria de las familias afectadas. «Ojalá nos dieran bola», dice en tono suplicante. «Yo lo único que pido es que si desde Nación nos pueden dar un poco de bola».

Aunque el intendente se siente decepcionado y preocupado, no pierde la fe en el poder del trabajo y la cooperación para cambiar la situación. «Estoy de acuerdo con la idea de hacer algo público-privado», afirma. «Lo único que funciona es el Hotel 2 y el Hotel 7, que es el que estamos usando cuando vienen los chicos del lugar a hacer capacitación y todo».

Finalmente, Rivarola se lamenta por la situación en la que se encuentran las familias afectadas. «Se tiran la bolilla entre todos», dice. «Yo trato de sumar, pero bueno, no es fácil». Sin embargo, su voz está llena de esperanza y determinación para encontrar una solución a este problema crítico.