En un intento por evitar que el peronismo arme una gran primaria y evite que Milei pierda en primera vuelta, la Casa Rosada ha comenzado a negociar con varios gobernadores aliados para presentar «candidatos de baja intensidad» en las elecciones provinciales. Esta estrategia busca favorecer la reelección de los mandatarios y eliminar las PASO a presidente.
En Santa Fe, por ejemplo, la Casa Rosada podría presentar una lista de libertarios pura que lleve al diputado Gabriel Bornoroni como candidato a gobernador. En Córdoba, la traducción de esta estrategia sería que la Casa Rosada presente una lista de La Libertad Avanza «pura» que lleve al diputado Gabriel Bornoroni y evite que se conforme la gran alianza opositora con Luis Juez y el radicalismo de Rodrigo de Loredo.
La jugada de Martín Llaryora, enemigo jurado de Milei, es dividir a la oposición y crear dos canastas opositoras. Una boleta libertaria sin alianzas obligaría a radicales y a juecistas a competir divididos o redefinir su estrategia, debilitando cualquier intento de construir unificada contra Llaryora.
La cuenta que hace el peronismo cordobés es que el oficialismo, sin las provincias no kirchneristas, no podrá avanzar en la eliminación de las PASO. «El problema de eliminar las Paso es de los libertarios, no nuestro», dicen en el PJ cordobés.
Sin embargo, la negociación tiene que sortear un problema de base: la desconfianza mutua entre los libertarios y los gobernadores aliados. La pregunta básica que se hacen en torno a los gobernadores es: «¿Qué nos garantiza que si este año votamos la eliminación de las PASO, el año que viene Karina Milei y los Menem no jueguen a fondo para quedarse con las gobernaciones?»
La definición de la fecha de la elección provincial se encuadra en la siguiente estratégica: Llaryora convocará cuando su imagen esté en 60 puntos, que derramará en unos 40 puntos electorales. Es un resultado que solo le sirve con la oposición fragmentada.
En este marco, la Casa Rosada intenta diferenciarse de Milei y los libertarios, presentando una visión crítica de su gestión. La retórica contra Milei tiene tres ejes: el incumplimiento «flagrante» de las leyes de financiamiento universitario y de emergencia de discapacidad y la crisis en el Pami que está revientando los sistemas de salud en los municipios.
La situación es compleja y las posibilidades de éxito para esta estrategia no son claras. La elección provincial se avecina y la Casa Rosada intenta jugar con astucia para favorecer la reelección de los gobernadores y eliminar las PASO a presidente. Sin embargo, la desconfianza mutua entre los libertarios y los gobernadores aliados puede hacer que esta estrategia fracasen.


