El régimen de Milei ataca al periodismo y a los periodistas

En una semana, el gobierno argentino, encabezado por Javier Milei, ha adoptado medidas sin precedentes en la historia democrática del país. El presidente, conocido por sus ataques verbales y su intolerancia hacia la crítica, ordenó el cierre de la sala de prensa en la Casa Rosada, impidiendo a los periodistas acreditados realizar sus funciones. Desde ese jueves, Milei no ha cesado en su ofensiva contra los medios de comunicación y los periodistas.

En discursos públicos, posteos propios y reposteos en las redes sociales, el presidente ha lanzado decenas de insultos y acusaciones contra periodistas y medios de comunicación. Ha calificado a muchos como «basuras inmundas», «delincuentes» y «corruptos». Entre los blanco de sus ataques figuran periodistas como Luciana Geuna, conductora del ciclo donde se mostraron imágenes de la Casa Rosada, y Romina Manguel, a quien llamó «imbécil del Telepase».

Milei también ha atacado a la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas (ADEPA), el Foro de Periodismo Argentino (Fopea) y otros periodistas con nombre y apellido. En un intento por justificar la penalización a todos los acreditados, escribió: «BASURAS REPUGNANTES. Me encantaría ver a esas basuras inmundas que portan credencial de periodistas (95%) que salgan a defender lo que hicieron estos dos delincuentes».

La ofensiva del presidente no se ha detenido en la crítica verbal, sino que también ha lanzado frases hirientes contra la prensa. «Vean que por cada indicador encuentran una mentira», dijo en la noche del lunes. «No puede ser que nos dejemos psicopatear por los kukas. No puede ser que le compremos la mentira a los periodistas ensobrados y corruptos».

En su última aparición pública, Milei volvió a atacar al periodismo y a los periodistas. «Nunca en la historia argentina hubo tanta discrepancia entre los datos reales y lo que los medios quieren vender», afirmó. Y agregó: «Meterse con empresarios corruptos, medios de comunicación corruptos y periodistas corruptos no es gratis».

La ola de críticas se diversificó, ya que el presidente también fustigó a periodistas argentinos que supuestamente lo elogiaban. «Son parte del problema», escribió.

Hoy, al ingresar al Congreso, Milei tuvo un nuevo cruce con periodistas. Cuando le preguntaron sobre su apoyo a Adorni y si consideraba corrupto al jefe de Gabinete, respondió: «Corruptos son ustedes». El intercambio se repitió cuando Milei dejaba el Congreso, y este vez gritó: «¡Chorros!».

La ofensiva del presidente ha generado una gran preocupación en la sociedad argentina y en el mundo periodístico. La libertad de prensa y el respeto a los periodistas son fundamentales para cualquier democracia saludable. Esperamos que el régimen de Milei revise su enfoque y brinde un ambiente de trabajo seguro y respetuoso para los periodistas.