La crisis económica que azota Argentina desde hace varios años sigue siendo un tema de preocupación para el equipo económico del gobierno. Después de tomar nota del enfriamiento de la economía, están debatiendo sobre qué medidas adoptar para reactivarla sin comprometer el delicado equilibrio fiscal y cambiario construido.
Hasta ahora, el gobierno ha apostado por medidas moderadas, como una gradual baja de tasas en las licitaciones de bonos y una reducción de encajes a los bancos para liberar billetes. Sin embargo, estas medidas no han tenido aún un impacto significativo en la tasa de los créditos.
En este contexto, algunos miembros del equipo económico están proponiendo medidas más audaces, como bajar la tasa al 10% y el impuesto a las ganancias del actual 35% al 10,5%, que se cobra en Paraguay. «Si bajas fuerte los impuestos, la actividad se reactiva y terminas recaudando más», afirma un técnico que apoya esa medida, similar a la implementada por Ronald Reagan.
Sin embargo, otros miembros del equipo económico están más preocupados por el riesgo de afectar negativamente la confianza en el plan económico. «Los bancos no quieren prestar, hay un problema de confianza en la marcha del plan económico», explicó un banquero.
La situación actual es que la morosidad está en niveles récord, con una irregularidad de la cartera que se ha cuadruplicado en un año. Esto hace que los bancos sean reacios a dar más préstamos.
A esto se suma la advertencia de algunos economistas sobre la necesidad de ser cautelosos al presionar para bajar tasas, ya que el riesgo es que la tasa pasiva (la que reciben los ahorradores) caiga más rápido que la activa (la que se cobra por los préstamos), lo que podría aumentar el spread y cambiar la dirección del incentivo.
Enfrentados a esta situación, el gobierno necesita medidas inmediatas. Una de ellas es el nuevo plan de tasa preferencial para pymes impulsado por el Banco Nación, que prepara la emisión de dos bonos por unos USD 300 millones para financiar más créditos hipotecarios.
Otra medida que se está considerando es utilizar los fondos del Fondo de Garantía Social (FGS) de la Anses para respaldar créditos hipotecarios o personales a tasa subsidiada, o ayudar a las familias a refinanciar sus deudas y contribuir así a una baja en la mora.
En este contexto, es importante mencionar que la percepción de que la economía hundida está complicando las chances de reelección del ministro Milei ha logrado que el presidente y su ministerio se suelten por un rato del mástil de la escuela austríaca y habiliten un debate que incorpora cuidadosas dosis de heterodoxia.


