El Gobierno nacional ha dado un paso importante hacia la protección del poder adquisitivo de los adultos mayores, al oficializar el aumento del 3,38% para las jubilaciones, pensiones y otras prestaciones que paga el Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Paternidad (Anses) en mayo. Según la resolución 110/2026, este incremento se ajusta a la fórmula de movilidad jubilatoria que tiene en cuenta la evolución de la inflación.
Con esta medida, la jubilación mínima pasará de $380.319,31 a $393.174,10, mientras que el haber máximo quedará en $2.645.689,38. A su vez, los titulares de jubilaciones y pensiones de Anses que cobren hasta un haber mínimo también recibirán un bono de $70.000, con el objetivo de mantener el poder adquisitivo de las prestaciones previsionales.
Además, las asignaciones del sistema SUAF (Seguridad Social Universal para Todos) también experimentarán un aumento del 3,38%. Así, la asignación por hijo para el primer escalón de ingresos aumentará a $70.862,64. Esta medida busca brindar mayor estabilidad y seguridad económica a los adultos mayores, considerando la inflación como una variable clave en la fórmula de movilidad jubilatoria.
La decisión gubernamental tiene en cuenta el crecimiento constante de la inflación, lo que puede afectar negativamente el poder adquisitivo de las pensiones y jubilaciones. Al aumentar estos montos, el Gobierno busca proteger el estándar de vida de los adultos mayores, garantizando que puedan mantener un nivel razonable de comodidad y seguridad económica.
En resumen, el aumento del 3,38% para las jubilaciones, pensiones y asignaciones de Anses en mayo es una medida importante para proteger el poder adquisitivo de los adultos mayores, considerando la evolución de la inflación.


