La crisis del sindicalismo docente bonaerense y el surgimiento de la Multicolor como fuerza política

La noticia de que Roberto Baradel, secretario general de Suteba, dejará su cargo después de 20 años al frente del principal sindicato docente de la provincia de Buenos Aires, no es solo un cambio de leadership sino que también refleja la crisis del sindicalismo docente en la región. La conducción celeste de Baradel y María Laura Torre ha sido criticada por sus decisiones que han llevado a salarios de pobreza para los docentes, precarización laboral y subordinación al gobierno provincial.

La creciente malestar docente se expresa en la calle, en las escuelas y en medidas de lucha impulsadas desde abajo. La Multicolor, una oposición sindical que busca defender sus seccionales y recuperar nuevas, ha ganado popularidad entre los docentes que no se resignan a las condiciones actuales. Esa simpatía no surge de la nada, sino que es parte de años de resistencia frente al ajuste, la precarización y la política de resignación impulsada por la conducción celeste.

La Multicolor ha sido capaz de unir a docentes universitarios, estatales y jubilados en importantes jornadas de lucha. La movilización más reciente, en Bahía Blanca, reunió a más de 1600 docentes que se manifestaron «contra la motosierra de Milei y el ajuste de Kicillof». En Ensenada, cientos de docentes se autoconvocaron para reclamar salarios, defender las jubilaciones y rechazar el recorte del Programa Mesa.

La situación es crítica, con un salario inicial de 730.000 pesos que hace imposible vivir para los docentes, y la precarización laboral que lleva a muchos a trabajar en pluriempleo. La asesinato de Cristian Pereyra, profesor de La Matanza asesinado por un policía bonaerense mientras trabajaba como chofer de Uber para completar ingresos, ha sido una bandera contra el pluriempleo y la precarización laboral docente.

En este contexto, la elección del sindicato docente bonaerense es crucial. La candidata de continuidad, María Laura Torre, actual secretaria adjunta y paritaria del gremio, ha sido criticada por su rol en la conducción celeste que ha llevado a salarios de pobreza para los docentes. La Multicolor, compuesta por distintas agrupaciones de izquierda, busca defender sus seccionales y recuperar nuevas, y ya tiene listas opositoras en 34 distritos.

La crisis política y social en la región también tiene su correlato en las encuestas con la caída de la imagen del presidente y sus ministros. La izquierda, liderada por Myriam Bregman, crece en las encuestas como una salida alternativa para los votantes descontentos con el oficialismo provincial. En este marco, la Multicolor se consolida como una fuerza política que puede cambiar la dinámica del sindicalismo docente bonaerense y ofrecer un camino hacia el cambio.