En un esfuerzo por modernizar y simplificar el régimen societario argentino, el gobierno busca aprobar una nueva ley general de sociedades a través del Congreso Nacional. Esta reforma se suma a la Resolución General 4/2026 emitida hace pocos días por la Inspección General de Justicia (IGJ), que eliminó el 67% del articulado del régimen anterior y estableció cambios importantes en la documentación y trámites para la inscripción extranjera y la constitución local.
La nueva normativa busca unificar los procesos y reducir el tiempo y los costos asociados a la creación de empresas en Argentina. Según el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, la reforma tiene como objetivo eliminar «trámites ridículos» que impedían la constitución de empresas y generaban gastos excesivos solo para registrarlas. En algunos casos, según explicó el funcionario, el gasto en fotocopias certificadas, apostillas y traducciones podía superar los 100.000 dólares.
La Ley General de Sociedades (N° 19.550) es la base jurídica que regula la creación, función y cierre de cualquier tipo de sociedad comercial en Argentina. La reforma busca alinear este régimen con los estándares internacionales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), fortalecer la seguridad jurídica y mejorar la competitividad del país como destino de inversión extranjera.
En un comunicado emitido a través su red social «X» (ex Twitter), el Jefe de Gabinete de Ministros, Manuel Adorni, confirmó que se enviará una nueva ley general de sociedades al Congreso Nacional hoy. Esta iniciativa forma parte del esfuerzo del gobierno para aprobar reformas importantes antes del Mundial, como manera de impulsar la economía y atraer inversión extranjera.


