En un contexto en que la actividad legislativa se va a reducir significativamente debido al Mundial 2026 y el receso invernal, el Gobierno nacional ha decidido acelerar las negociaciones para aprobar proyectos considerados estratégicos. La Casa Rosada cree que las próximas semanas serán decisivas para evitar un freno político que retrase iniciativas centrales para la gestión de Javier Milei.
En una reunión de mesa política encabezada por Manuel Adorni, el oficialismo definió como prioridades absolutas el avance del llamado «Súper RIGI» y la reforma política. Ambos proyectos concentran buena parte de las gestiones que La Libertad Avanza intenta cerrar con gobernadores y bloques dialoguistas.
El Súper RIGI, que ingresó esta semana a la Cámara de Diputados, apunta a incentivar inversiones superiores a los 1000 millones de dólares en industrias vinculadas al litio, autos eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas y la cadena del uranio. En el entorno de Martín Menem aseguran que trabajan para llevar la iniciativa al recinto entre el 10 y el 17 de junio.
Sin embargo, algunos gobernadores mantienen reparos sobre el posible impacto que tendría el régimen en la recaudación provincial. Aun así, el oficialismo se muestra optimista respecto a conseguir los votos necesarios para convertir el proyecto en ley antes de finalizar el semestre.
La reforma política aparece como una discusión mucho más compleja. El Gobierno insiste en eliminar o suspender las PASO, aunque varios sectores de la oposición consideran que eso podría favorecer electoralmente a Milei y perjudicar la organización interna de otros espacios políticos.
Mientras Patricia Bullrich analizaba alternativas impulsadas desde el radicalismo para mantener las primarias sin obligatoriedad, el sector más cercano a Karina Milei rechazó de plano esa posibilidad. En el oficialismo sostienen que mantener las PASO implicaría un costo fiscal similar y extendería innecesariamente la incertidumbre electoral.
Con el reloj legislativo corriendo y el Mundial cada vez más cerca, el Gobierno intensifica contactos con gobernadores y legisladores para destrabar acuerdos. En Casa Rosada reconocen que el margen es corto, pero confían en avanzar antes de que la actividad parlamentaria entre en una pausa casi inevitable.
En este contexto, la decisión del oficialismo puede ser crucial para evitar un freno político que retrase iniciativas centrales para la gestión de Javier Milei. La cuestión es si el Gobierno podrá aprovechar las próximas semanas para aprobar los proyectos y mantener la actividad legislativa en marcha.


