En estos días, en los municipios de la provincia, se vive un clima de incertidumbre y preocupación. La baja en la coparticipación y el retraso en el pago del fondo federal están generando graves problemas financieros que ponen en peligro las posibilidades de desarrollo y crecimiento de los territorios locales. En este contexto, los intendentes han comenzado a replantearse proyectos y obras previstos para este año, lo que puede tener consecuencias graves para la comunidad.
La situación se ha vuelto tan crítica que incluso llegó a la Legislatura provincial, donde el bloque de la Unión Cívica Radical (UCR) tiene un importante número de parlamentarios que han ocupado cargos municipales en el pasado. Los legisladores Saliba y Gvozdenovich, miembros del bloque radical, se reunieron con este diario para hablar sobre el tema. Según ellos, la situación está llegando a un límite y si no se toman medidas aliviadoras, los intendentes no podrán pagar los sueldos de sus empleados ni suspender las obras en ejecución.
«Estamos llegando a un punto en el que los intendentes no pueden seguir funcionando. No tienen dinero para pagar los salarios y tampoco pueden hacer frente a la paralización de las obras», sostuvo Saliba. Gvozdenovich agregó que incluso se han presentado casos en que los empleados municipales no han recibido sus sueldos en varias semanas, lo que genera una gran incertidumbre y preocupación entre los trabajadores.
La situación es tan grave que hasta los intendentes peronistas han llamado a la UCR para hacer reclamos sobre este tema. El presidente del bloque radical, aseguró que se están trabajando en un proyecto de ley que busque encontrar una solución a este problema y brindar apoyo financiero a los municipios afectados.
En estos momentos, es difícil saber qué futuro le espera a los proyectos y obras previstos para este año. Lo único cierto es que la situación actual es muy grave y requiere un tratamiento urgente y efectivo para evitar que la parálisis municipal tenga consecuencias graves en la comunidad.


