Las fuerzas federales se unen en protesta por los bajos salarios y la crisis de la obra social Losfa

En un gesto inédito, las cinco fuerzas federales – Prefectura, Gendarmería, Policía de Seguridad Aeroportuaria, Servicio Penitenciario Federal y Policía Federal – han decidido conjugar esfuerzos para protestar contra los salarios miserables que reciben sus miembros. La manifestación tendrá lugar el próximo 2 de abril en el edificio Centinela de Retiro, sede de la Gendarmería, y consistirá en un abrazo solidario entre los efectivos de seguridad.

La situación es explosiva. Los uniformados están pasando por una crisis sin precedentes, con salarios que no cubren ni siquiera el costo básico de la vida. Muchos de ellos se ven obligados a buscar trabajo alternativo para llegar a fin de mes, como manejar un Uber o realizar tareas informales. La crisis de la obra social Iosfa, que fue liquidada y reemplazada por dos nuevos organismos – OSFFESEG y OSFA -, no ha mejorado la situación.

La protesta tiene raíz en la contradicción entre la narrativa del gobierno, que se refiere a sí misma como «protectora de los que nos cuidan», y la realidad de los salarios miserables que pagan a sus miembros. La crisis de la obra social Iosfa es el último golpe para las fuerzas de seguridad, que ya habían pasado por un cambio en la administración de su salud laboral.

La situación interna en la Casa Rosada es tensa. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, es objeto de críticas duras por parte de muchos funcionarios y expertos en seguridad. Se le acusa de no tener «don de mando» y de haber llevado a cabo decisiones erráticas, como la levantada de la custodia en 60 establecimientos judíos en Buenos Aires.

La relación entre Monteoliva y el jefe de la Gendarmería, Claudio Miguel Brilloni, es particularmente tensa. La ministra había beneficiado a los jefes de la Gendarmería por su relación personal con Brilloni, lo que generó malestar en los rangos bajos y una sensación de discriminación en el resto de las fuerzas.

La protesta de las fuerzas federales es un llamado a atención para el gobierno. Es hora de escuchar las demandas de los uniformados y encontrar una solución para la crisis que enfrentan. La situación es explosiva, y solo una acción rápida y efectiva puede prevenir un conflicto que podría afectar no solo a los miembros de las fuerzas de seguridad, sino también a la sociedad en general.