Un juez federal procesado por corrupción en Rosario

La Cámara Federal de Rosario confirmó por unanimidad el procesamiento dictado contra el juez federal local Gastón Salmain, quien está acusado de haber pedido un soborno para autorizar a un fideicomiso a comprar 10 millones de dólares en plena vigencia del cepo cambiario para pagar deudas financieras en el exterior. El tribunal validó el embargo resuelto por el juez inicial pero lo llevó de 200 mil dólares a 10 millones de pesos para garantizar la pena pecuniaria.

Los delitos atribuidos son cohecho pasivo agravado, incumplimiento de deberes de funcionario público y prevaricato. Los mismos planteos dispuso contra el coimputado Santiago Busaniche, un escribano santafesino señalado como lobista del más alto nivel de la Justicia Federal.

El proceso implica una asociación destinada a cometer delitos entre septiembre de 2023 y abril de 2024. Según los fiscales federales, Salmain y Busaniche se reunieron previamente con Fernando Whpei, un financista que administraba el fideicomiso que buscaba obtener los dólares. Whpei utilizó su influencia y poder económico para que Salmain y Busaniche direccionen el proceso judicial y lo beneficien en los aspectos financieros relacionados con Attila Fideicomisos SRL, el Grupo Unión SA y Lancers SA.

A cambio de ello, Santiago Busaniche -por su aporte operativo- y Salmain -por su aporte como magistrado a cargo de la causa- solicitaron el pago del diez por ciento de la diferencia del tipo de cambio al momento de la operación entre el dólar oficial y el dólar blue, suma que ascendía aproximadamente a U$S 200.000.

La Cámara Federal también confirmó la gravedad institucional del caso, dado que involucra a un juez federal en ejercicio de sus funciones, lo que afecta la credibilidad del sistema judicial y el servicio de justicia.

La defensa de Salmain objetó dos asuntos fuertes. El primero es que en el tribunal se hayan mantenido las camaristas Sivina Andalaf y Elida Vidal cuando ambas, dicen los defensores, aceptaron las recusaciones planteadas por Salmain contra ellas.

El segundo asunto es que el procesamiento a Salmain por cohecho por pedir una coima lo consideran basado en un hecho endeble, inverosímil y con una evidencia de baja robustez basada en la declaración del imputado colaborador, Fernando Whpei. La Cámara Federal rechazó los planteos defensivos y confirmó el procesamiento.

La sentencia es categórica sobre el rol de Whpei como imputado colaborador. «Si bien es cierta la cautela con la cual debemos valorar el testimonio de un investigado arrepentido o colaborador (atento las desconocidas motivaciones que lo pudieron haber llevado a efectuar su declaración en un sentido u otro), en este caso dicho testimonio no solo se condice con las demás pruebas objetivas existentes (entre ellas el impacto de antenas y mensajes de whatsapp), sino que especialmente la explicación de Whpei es la que permite actuar de forma lógica todo el extraordinario, irregular y antinatural que tuvo el expediente civil en el cual el juez libró la orden contra el BCRA (que luego fue revocada por esta Cámara de Apelaciones)».

La sentencia también destaca la incomprensible actuación de Salmain. «Todo el actuar forzado del magistrado en el expediente civil se transforma en sí mismo en prueba o indicio de delito».