El Gobierno argentino declara a la Guardia Revolucionaria de Irán como organización terrorista

En un movimiento que tiene implicaciones directas en el plano judicial, diplomático y de seguridad, el Gobierno argentino avanzará con la declaración de la Guardia Revolucionaria de Irán como «organización terrorista» y su incorporación al RePET. Esta medida, según confirmó Infobae, tendrá un impacto significativo en la lucha contra el terrorismo internacional y en la persecución de posibles vínculos locales con la estructura.

La decisión del Gobierno argentino se origina en dos contextos fundamentales: por un lado, la escalada militar en Medio Oriente, que involucra enfrentamientos directos entre Irán, Estados Unidos e Israel; y por otro, la historia reciente de Argentina, marcada por dos atentados terroristas que la Justicia local atribuyó a estructuras vinculadas al régimen iraní. El antecedente central son los ataques contra la Embajada de Israel en Buenos Aires y la AMIA, que dejaron más de un centenar de muertos y constituyen los mayores actos terroristas cometidos en el país.

En ambos casos, la Justicia argentina avanzó en la identificación de responsabilidades que apuntan a altos funcionarios del régimen iraní y a la articulación operativa de Hezbolá, organización señalada como brazo ejecutor en el terreno. Las investigaciones judiciales sostienen que la estructura de decisión y planificación se originó en las más altas esferas del poder iraní, con participación de organismos de seguridad y de inteligencia.

La Guardia Revolucionaria, creada en 1979 tras la revolución islámica, evolucionó hasta convertirse en una estructura central del sistema político iraní. Funciona como un cuerpo paralelo a las Fuerzas Armadas tradicionales, con autonomía operativa y fuerte influencia en la toma de decisiones estratégicas. Además de su capacidad militar, la Guardia tiene presencia en sectores económicos clave, lo que le permite financiar sus actividades y sostener su estructura.

Su brazo más relevante en el exterior es la Fuerza Quds, encargada de coordinar operaciones fuera de Irán. A través de esa unidad, el régimen articula vínculos con milicias y organizaciones armadas en Medio Oriente, consolidando una red de influencia regional.

En este contexto, la decisión del Gobierno argentino se inscribe en una estrategia más amplia para endurecer su política frente al terrorismo internacional. La incorporación al RePET permitirá avanzar sobre circuitos financieros, detectar activos y bloquear operaciones vinculadas a la organización en el país.

La medida también habilita a los organismos de seguridad a profundizar el monitoreo de posibles conexiones locales, lo que refuerza la lucha contra el terrorismo en Argentina. En definitiva, la decisión del Gobierno argentino es un paso importante para enfrentar el desafío del terrorismo y garantizar la seguridad de los ciudadanos.