Las cinco fuerzas federales protestan por bajos salarios y malestar laboral

En un acto sin precedentes, las fuerzas federales argentinas – Prefectura, Gendarmería, Policía de Seguridad Aeroportuaria, Servicio Penitenciario Federal y Policía Federal – se reunieron en una manifestación inédita este jueves frente al edificio Centinela de Gendarmería para exigir mejoras salariales y denunciar el malestar laboral que atraviesan. La protesta fue marcada por la ausencia del gobierno, especialmente la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien había anunciado previamente su compromiso con los uniformados.

El presidente Javier Milei se refirió a la situación durante su mensaje en el Día de los Veteranos y Caídos en Malvinas, expresando su conciencia sobre la deuda salarial con las fuerzas. «Un país que busca ser protagonista en el escenario global necesita fuerzas bien pagadas», sentenció Milei. A pesar de esto, en el gobierno creen que Villarruel se encontraba detrás de la marcha de los uniformados.

Fuentes cercanas a Casa Rosada revelaron que la vicepresidenta tiene vínculos con dos promotores de la manifestación: el influencer Emmanuel Danann y la titular de la Asociación de Suboficiales Argentinos, Analía Zabala. Danann fue convocado por Villarruel para disertar contra la cuarentena en el Senado y también lo invitó a la apertura de sesiones. En cuanto a Zabala, esposa de un ex oficial fallecido, también ha sido convocada por la vicepresidenta a una serie de actividades y aseguran es cercana a Claudia Rucci, directora del Observatorio de Derechos Humanos del Senado.

Los manifestantes denunciaron estar atravesando «una situación de emergencia» y pidieron que se les brinde un tratamiento más digno. El cabo de la Policía Federal Miguel Ángel Montiel, con nueve años de servicio, percibe un salario de 800 mil pesos y describió la situación como «aberrante». Los manifestantes también salieron al cruce del bono de 40 mil pesos anunciado por la ministra Monteoliva apenas se conociera la protesta.

La manifestación fue marcada por la presentación de un petitorio en el Ministerio de Seguridad con todos los reclamos. El sargento primero retirado de Gendarmería Juan José Vargas sostuvo que «llegamos a esta situación límite porque no somos escuchados, han jugado con nosotros, somos usados porque dijeron que iba a haber un cambio». Ese cambio, según los manifestantes, es solo una bajada en la pobreza y no tiene nada que ver con mejorar su condición laboral.