La ministra Sandra Pettovello despide a su jefe de Gabinete por recibir un crédito del Banco Nación y exige renuncia de funcionarios corruptos

La Ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, tomó una decisión drástica al despedir a su jefe de Gabinete, Leandro Massaccesi, después de que se descubrió que había recibido un crédito del Banco Nación por más de 400 millones de pesos. Esta medida fue considerada un precedente moral importante, ya que Pettovello no tiene relación funcional con el Banco Nación.

La decisión de la ministra fue tomada después de que se viralizó en redes sociales el nombre de Massaccesi en una lista de funcionarios, tuiteros y legisladores libertarios que se beneficiaron con los préstamos del mismo banco que demonizaban y querían privatizar. Un escándalo que anticipó La Política Online.

El ministro de Economía, sin embargo, no dijo todavía una palabra sobre el privilegio de su secretario de Finanzas, Federico Furiase, y su asesor y tuitero en jefe Felipe Núñez, que recibieron 410 y 470 millones de pesos, respectivamente. Ambos funcionarios se presentan como halcones de la ortodoxia liberal y empujaron fuerte la privatización del mismo banco público al que luego le sacaron cientos de millones de pesos.

La ministra Pettovello sentó un precedente muy incómodo para su colega de Economía, ya que en el caso de Furiase y Nuñez el escándalo es más grave porque el Palacio de Hacienda tiene directores en el Banco Nación y ejerce un control político de hecho sobre la entidad.

La decisión fulminante de Pettovello puede haber agravado la desconfianza que le tiene Karina Milei, la fetiche de Javier Milei. La ministra tiene una estatura moral muy superior a la hermana presidencial, quien en más de una ocasión intentó echarla molesta por el acceso directo que tiene a su hermano.

La definición política de la jefa de Capital Humano es coherente con la predicada libertaria anticasta, un discurso que cada vez resulta más difícil de honrar para un gobierno minado por hechos de corrupción. Sin ir más lejos, Adorni no puede explicar cómo compró su casa en el country, con qué dinero adquirió el departamento de Caballito, con qué recursos viajó en avión privado a Punta del Este y qué capacidad de pago tenía para planificar, como si fuera poco, un viaje al Caribe en medio de semejante volumen de inversiones.

La determinación de Pettovello puede caer como una bomba en Casa Rosada, porque la ministra fetiche de Javier Milei termina teniendo una estatura moral mucho más alta que Karina. Para desgracia de Karina, Pettovello le muestra a Milei que hay dos formas de lidiar con la corrupción en su gobierno: la de la negación y la búsqueda de influencia en el Poder Judicial o la de exigir la renuncia del funcionario reprobado.

En conclusión, la decisión de la ministra Sandra Pettovello es un precedente importante que exige renuncia de funcionarios corruptos y cuestiona el papel de algunos miembros del gobierno en la corrupción.