La gestión de La Falda ante el reto económico: salarios, asistencia social y sistema de salud en la mira

El intendente de La Falda, Javier Dieminger, se reunió con un medio local para abordar la situación económica del municipio. En una entrevista reveladora, el jefe comunal desveló detalles sobre los salarios de los principales cargos políticos y las medidas que su gestión ha implementado para afrontar el actual contexto económicamente complicado.

Según Dieminger, la gestión municipal viene aplicando un «plan de austeridad» que incluye el congelamiento de sueldos desde enero del presente año hasta diciembre de 2026. A pesar de esto, los concejales y directores municipales perciben ingresos aproximados de 2.600.000 pesos, mientras que los secretarios alcanzan los 3.900.000 pesos y el propio intendente unos 4.500.000 pesos. Es importante destacar que estos montos son estimativos, ya que los valores finales pueden variar según factores particulares, como la cantidad de hijos a cargo y otros descuentos.

En cuanto a la relación entre los distintos niveles salariales, Dieminger señaló que el monto informado corresponde a valores brutos o aproximados. En su caso personal, el ingreso efectivo se reduce tras deducciones vinculadas a prestaciones y otros conceptos.

La asistencia social también fue un tema abordado durante la entrevista. A pesar de que la demanda no solo se mantiene sino que ha crecido, incorporando a nuevas familias a las ya habituales, el intendente reconoció que el municipio continúa brindando ayuda en una escala menor a la de años anteriores. Según explicó, se siguen entregando medicamentos, leche y bolsones alimentarios, aunque admitió que los recursos actuales no permiten cubrir la totalidad de las necesidades.

En cuanto al Hospital Municipal de La Falda, Dieminger expresó que uno de los objetivos planteados para este año es lograr la reactivación del quirófano, con la expectativa de que pueda volver a funcionar hacia diciembre. Actualmente, algunas prestaciones se canalizan a través de convenios con el CEM, los cuales deben renovarse cada tres meses.

Sin embargo, el intendente advirtió sobre el deterioro en los ingresos destinados al sistema de salud local. Según señaló, el hospital continúa recibiendo fondos similares a los del año pasado, en un contexto de inflación que estimó en torno al 31%, lo que dificulta el sostenimiento del servicio.

Finalmente, Dieminger hizo referencia a la reducción de transferencias desde otros niveles del Estado. Como ejemplo, mencionó el programa de provisión de leche, que se encuentra interrumpido desde hace seis meses. En este escenario, la gestión municipal enfrenta el desafío de sostener servicios básicos y asistencia social con recursos limitados y en un contexto económico complejo.