El director del PAMI, Esteban Leguizamo, defendió los cambios implementados en el sistema de atención médica

En declaraciones a Cadena 3, Leguizamo explicó que el principal cambio consiste en la implementación de una «cápita cerrada» para el pago a los médicos. Antes se pagaban 950 pesos por afiliado, pero ahora se aumenta un 120% y se paga 2.100 pesos por cada afiliado. Esto significa que el profesional cobrará ese monto fijo por paciente asignado, independientemente de la cantidad de consultas realizadas.

Según precisó, el nuevo esquema implica que si un médico tiene mil afiliados, se le van a pagar 2.100 pesos por cada uno, atienda uno, diez, cien o no atiende. Leguizamo señaló que el sistema anterior combinaba una cápita baja con pagos adicionales por prestaciones, lo que derivó en irregularidades.

«En las auditorías encontramos desvíos importantes en esas prestaciones que se transmitían como adicionales y que no eran efectivamente dadas», sostuvo. Aseguró que el sistema anterior combinaba una cápita baja con pagos adicionales por prestaciones, lo que derivó en irregularidades.

Leguizamo también reconoció que existe «cierto atraso» en los aranceles de las residencias geriátricas y confirmó la apertura de una mesa de diálogo con el sector. Respecto a uno de los principales cuestionamientos -el riesgo de que los profesionales reduzcan la atención al tener ingresos garantizados-, aseguró que el PAMI cuenta con herramientas de control.

«Hoy auditamos, controlamos y tenemos trazabilidad de las prestaciones. Podemos detectar quién atiende poco o sobrepresta», afirmó. Además, destacó que los afiliados pueden denunciar irregularidades a través de distintos canales, como la web, la aplicación del organismo y el sistema «PAMI Escucha», y recordó que los pacientes pueden «cambiar de médico de cabecera si no reciben una atención adecuada».

En relación con la situación de las residencias geriátricas, otro de los sectores en conflicto, Leguizamo reconoció que existe cierto atraso en los aranceles y confirmó la apertura de una mesa de diálogo con el sector. Sobre los valores actuales, admitió que el monto que se paga por residente, estimado en alrededor de 1,5 millones de pesos mensuales, aunque consideró que no está tan desfasado respecto del mercado.

Finalmente, Leguizamo subrayó que el nuevo esquema es un punto de partida abierto a revisión. «No tenemos la verdad absoluta. Esto se puede ir mejorando con el tiempo y con las mesas de negociación. Nosotros estamos focalizados en el afiliado. Tiene que recibir lo que realmente necesita».