En un desarrollo sorprendente, Arabia Saudita ha dado un paso adelante y está instando a Estados Unidos a profundizar los ataques militares contra Irán. Según fuentes de inteligencia saudí citadas por The Guardian, el príncipe heredero Mohammed bin Salman habría transmitido directamente a Donald Trump que la ofensiva representa una «oportunidad histórica» para redefinir el equilibrio regional y no detener la campaña militar.
A pesar de este respaldo político, Arabia Saudita aún no participa directamente en las operaciones militares. Sin embargo, el reino evalúa sumarse al conflicto si se cumplen ciertas condiciones: una mayor escalada por parte de Irán y el fracaso de los intentos diplomáticos impulsados, entre otros, por Pakistán.
La postura actual marca un cambio respecto a los últimos años, cuando Arabia Saudita e Irán habían iniciado un proceso de distensión diplomática mediado por China. En este contexto de riesgo e inestabilidad, el reino está jugando un doble rol al impulsar una línea dura contra Irán pero intenta no quedar atrapada en una guerra total.
La decisión final dependerá de cómo evolucione el conflicto en los próximos días, especialmente de la respuesta iraní y del rumbo que tome Washington. En este marco, el Pentágono se contempla la opción de enviar 10.000 soldados más a Medio Oriente, que incluirían tropas terrestres.
Según The Wall Street Journal, el Departamento de Guerra aseguró que este desplazamiento contaría con infantería y vehículos blindados para ofrecer más opciones militares. Por otro lado, una encuesta de la agencia Reuters e Ipsos de la semana pasada muestra que el 55% de estadounidenses está en contra de un despliegue de tropas en Irán, mientras que un 34% apoyaría solo el envío de un pequeño operativo y un 7% a favor de un gran contingente sobre el terreno.
El jueves, Trump amplió hasta el 6 de abril su moratoria a los ataques contra la infraestructura energética de Irán por una supuesta petición del gobierno iraní. En este contexto de tensión y riesgo, solo tiempo dirá qué consecuencias tendrá esta nueva postura de Arabia Saudita en la guerra en Medio Oriente.


