El próximo domingo, la provincia cordobesa se convertirá en el escenario principal de una contienda política que trasciende los límites territoriales. La elección interna del Partido Republicano (PRO) Córdoba, fundado por Mauricio Macri, no es solo un enfrentamiento entre dos listas rivales sino un verdadero plebiscito sobre el rumbo político de la fuerza en una provincia clave para el país.
La disputa por la conducción del partido, que atraerá a unos 15 mil afiliados, tiene como protagonistas a Oscar Tamis y Hernan Cornejo (G25) como figuras centrales. La lista encabezada por Tamis cuenta con apoyos institucionales en la provincia, gracias a la presencia de legisladores y diputadas nacionales históricamente cercanos a Patricia Bullrich, como Oscar Agost Carreño y Laura Rodríguez Machado. Por otro lado, la lista liderada por Cornejo se alinea directamente con Mauricio Macri, lo que le otorga un peso significativo en la interna.
Pero la lucha no se limita a las cúpulas ni a los nombres más destacados. La disputa también tiene una vertiente territorial, ya que estructuras y respaldos locales y nacionales están en juego. En Punilla, por ejemplo, la concejal Noelia García Roñoni, actual vicepresidenta segunda del cuerpo legislativo, se mueve en favor de Cornejo, mientras que en el centro-norte del departamento, el concejal Ricardo Agos moviliza para Tamis.
La elección no será un trámite menor. El resultado definirá no solo las autoridades del partido sino también el rumbo político de cara a los próximos desafíos electorales en una provincia donde el PRO Córdoba ha cosechado victorias pero ahora enfrenta el desgaste de las internas y la fragmentación de liderazgos. Con el telón de fondo de las disputas nacionales y la necesidad de reordenarse, el resultado de este domingo dejará claro quién tiene hoy la lapicera, pero también quién conserva o pierde el control real del partido en Córdoba.
En definitiva, la elección interna del PRO Córdoba es un momento crucial para la política cordobesa y nacional. El próximo domingo, los afiliados del partido amarillo tendrán que tomar una decisión que afectará no solo al futuro inmediato sino también el rumbo político a largo plazo de la provincia y del país.

