La Casa Blanca albergó una visita real: Trump recibió a Carlos III y Camila en un gesto de cercanía bilateral

La Casa Blanca se convirtió en el escenario de una visita real este martes, cuando el presidente estadounidense Donald Trump recibió al rey Carlos III y la reina Camila del Reino Unido en una ceremonia de honor en los jardines de la residencia presidencial. La pareja real británica, en su primera visita de Estado a Estados Unidos desde su coronación, se encontró con la pareja presidencial que los esperaba para recibirlos y escuchar juntos los himnos nacionales de ambos países.

Después de un desfile de tropas, el presidente Trump pronunció unas palabras donde aseguró que los estadounidenses «no han tenido amigos más cercanos que los británicos», en un gesto de reconciliación bilateral después de recientes tensiones políticas. La visita se produjo en un momento delicado para las relaciones bilaterales, ya que el presidente Trump había criticado repetidamente al Gobierno británico por no sumarse a la guerra contra Irán, con gestos de desprecio hacia el primer ministro, Keir Starmer.

A pesar de las tensiones políticas y el impacto del informe del Pentágono sobre las Islas Malvinas, que encendió luces de esperanza en el Gobierno argentino en su reclamo por la soberanía de las islas, Trump puso el foco en las buenas relaciones con Reino Unido. «Compartimos esa misma raíz, hablamos el mismo idioma, sostenemos los mismos valores y, juntos, nuestros guerreros han defendido la misma civilización extraordinaria bajo estandartes gemelos de rojo, blanco y azul», declaró.

La visita del rey Carlos III es considerada una de las más complejas que emprendió durante su reinado, ya que se produce en un momento de incertidumbre tras el intento de atentado contra el presidente estadounidense el pasado sábado durante la cena de corresponsales de la Casa Blanca. Sin embargo, Trump puso el foco en las buenas relaciones con Reino Unido y dijo que era un enorme privilegio recibir a los reyes.

«La sombra de los monumentos a George Washington y Thomas Jefferson es el lugar ideal para rendir homenaje al rey británico», insistió. «A la sombra de esos monumentos, no hay mejor tributo que el hecho de que los estadounidenses y los británicos sigamos siendo amigos y aliados». La visita se realizó en honor a los 250 años de independencia estadounidense, en un gesto de celebración de la amistad entre los dos países.