En un análisis revelador, la consultora Aresco presentó recientemente un nuevo relevamiento sobre la imagen de los principales referentes políticos en la provincia de Córdoba. Los resultados no dejaron dudas: Juan Schiaretti y Martín Llaryora encabezan el ranking de valoración pública, confirmando la vigencia del «cordobesismo» en el distrito.
Según el estudio realizado en abril, Juan Schiaretti lidera la medición con un 54% de imagen positiva, lo que le otorga un saldo favorable de +31,5 puntos, el más alto de todo el informe. No sorprende que su figura sea vista con tanta simpatía por los cordobeses, ya que ha estado al frente de la gestión provincial durante varios años y se ha destacado por sus esfuerzos para impulsar el desarrollo económico y social en la región.
Muy cerca se ubica el actual gobernador, Martín Llaryora, quien registra un 52,1% de valoración positiva y un saldo de +26,7 puntos. Estos números sugieren una continuidad sólida en la percepción de los vecinos sobre la gestión provincial.
En cuanto a Javier Milei, presidente nacional, su nivel de rechazo (34,6%) es considerablemente más alto que el de las figuras locales, lo que deja un saldo positivo de +11,7 puntos. Aunque conserva una base de apoyo importante en la provincia con un 46,3% de imagen positiva, el mandatario nacional ya empieza a sentir los efectos de la crisis económica.
En contraste, la oposición cordobesa presenta un panorama fragmentado. Luis Juez ostenta un 35,6% de imagen positiva, pero con un saldo ajustado de +3,5 puntos debido a una alta polarización. Por su parte, el radical Rodrigo de Loredo registra un 30,1% de positiva y cierra con un saldo negativo de -2,4 puntos, condicionado por un nivel de desconocimiento del 7,8% y una imagen difusa.
El informe también pone la lupa sobre Gabriel Bornoroni, referente de La Libertad Avanza en la provincia. El diputado alcanza apenas un 17% de imagen positiva y carga con el nivel más alto de desconocimiento del sondeo: un 41,2% de los consultados afirmó no saber quién es.
Finalmente, Natalia de la Sota presenta un 22,8% de imagen positiva, con un saldo negativo de -4,2 puntos. En resumen, mientras el oficialismo provincial mantiene figuras ampliamente instaladas y con saldos positivos sólidos, la oposición aún lucha por perforar techos de rechazo o mejorar sus niveles de instalación pública en el interior cordobés.
En síntesis, el relevamiento de Aresco refleja una continuidad sólida en la percepción de los cordobeses sobre la gestión provincial y la vigencia del «cordobesismo» en el distrito. Sin embargo, también destaca la necesidad de que la oposición cordobesa busque fortalecer sus figuras y mejorar su imagen pública para lograr un mayor apoyo popular.

