La política colombiana Paloma Valencia reveló ayer que un plan para asesinarla había sido descubierto en medio de su campaña electoral, y atribuyó la amenaza a disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC). La denuncia de Valencia generó inmediatamente una gran preocupación en el país, donde se está viviendo un momento político especialmente tenso.
Según Valencia, ella recibió información confidencial que indicaba que un grupo de disidentes de las FARC estaba planeando su asesinato. La candidata aseguró que la amenaza era muy real y que había tomado medidas para protegerse, pero no dio detalles sobre quién le proporcionó esa información o cómo se desarrolló el plan. En un comunicado emitido ayer, Valencia expresó su preocupación por la situación y llamó a las autoridades colombianas a investigar y hacer justicia en caso de que sea encontrada alguna verdad en sus denuncias.
Sin embargo, el gobierno de Colombia, encabezado por el presidente Gustavo Petro, se apresuró a desmentir cualquier tipo de plan para asesinar a Valencia. En un comunicado emitido ayer también, el gobierno colombiano aseguró que no había indicios de que se planeaba algún tipo de ataque contra la candidata y que todas las denuncias eran infundadas.
La situación en Colombia es especialmente tensa actualmente, debido a la creciente polarización política y la violencia que ha aumentado en algunas regiones del país. La denuncia de Valencia generó inmediatamente una gran preocupación entre los partidarios y opositores políticos, quienes esperan que las autoridades colombianas puedan esclarecer la situación lo antes posible.
La campaña electoral en Colombia se está desarrollando en un clima tenso y emocionante, con varias candidaturas compitiendo por el poder. La denuncia de Valencia es solo la última de una serie de incidentes que han sacudido al país en los últimos días.


