En el corazón del departamento Punilla, la Municipalidad de Valle Hermoso se encuentra sumida en un gran debate luego de que las denuncias presentadas por el Colegio Médico Veterinario de la Provincia de Córdoba y testimonios de vecinos desvelaron supuestas irregularidades en el ejercicio de funciones por parte del director del área de Salud Animal, David Maero. La denuncia se centra en la realización de prácticas veterinarias sin contar con la habilitación profesional correspondiente, lo que podría encuadrarse dentro de situaciones de maltrato animal.
Según la presidenta del Colegio Médico Veterinario, Natalia Elstner, la institución tomó intervención luego de recibir múltiples denuncias que, con el paso del tiempo, lograron ser respaldadas con pruebas concretas. Los cuestionamientos no solo apuntan a las condiciones en las que el funcionario se presentaría a trabajar, sino también a la ejecución de intervenciones quirúrgicas por personal no calificado, lo que representa un riesgo directo para la salud de los animales.
La situación es aún más grave si se considera que algunas de las personas que aportaron información solicititaron mantener el anonimato temiendo represalias. La denuncia ya se encuentra en manos de la Justicia, que será la encargada de determinar si existieron responsabilidades penales o administrativas.
La Municipalidad de Valle Hermoso, a su vez, emitió un comunicado oficial en el que fijó su postura frente a los hechos denunciados. En primer lugar, las autoridades confirmaron que colaborarán con todas las instancias legales correspondientes, manifestando disposición a actuar con transparencia ante cualquier requerimiento judicial o institucional.
Además, el municipio enfatizó que ninguna intervención sobre animales es realizada por personal no autorizado, asegurando que todas las prácticas veterinarias se llevan adelante bajo la supervisión y responsabilidad de profesionales habilitados. También se destacó la creación del primer quirófano móvil de castraciones del departamento Punilla, lo que ha permitido ampliar el alcance del servicio y concretar un promedio mínimo de 80 intervenciones mensuales.
La situación no solo pone en discusión la conducta de un funcionario en particular, sino también los mecanismos de control dentro de las estructuras municipales, la responsabilidad en el manejo de políticas públicas sensibles y la necesidad de garantizar estándares adecuados en el cuidado animal. Mientras tanto, la comunidad de Valle Hermoso permanece atenta a la evolución del caso, que ha trascendido lo local y generado preocupación en distintos sectores, tanto por las posibles implicancias legales como por el impacto en la confianza hacia las instituciones públicas.


