Guillermo Francos, el experimentado ex Jefe de Gabinete de la Nación, se refirió por primera vez a la crisis que atraviesa el Gobierno en relación con la situación de Manuel Adorni, su sucesor. En una entrevista concedida a La Nación+, Francos admitió que la actuación del vocero había sido un golpe para el Gobierno y que su explicación no había sido clara ni convincente. «Claramente ha sido un golpe para el Gobierno toda esta situación», declaró Francos, quien se mostró crítico con la forma en que Adorni abordó el tema.
Francos sostuvo que la figura de Adorni quedó vulnerable ante lo que definió como un clima de hostilidad informativa. «Cuando el Gobierno genera algún espacio, hay una especie de acribillamiento mediático desde distintos lugares, no solamente de los periodistas, sino en las redes», explicó Francos. Según su análisis, el entorno digital fue determinante para amplificar el desgaste de la imagen oficial.
A pesar de la autocrítica por la comunicación, Francos fue tajante al evaluar el desempeño personal de Adorni frente al micrófono. «Yo creo que, por supuesto, el vocero falló en dar su explicación, tuvo una actitud que a la gente no le gustó y eso todavía convirtió en más negativo el tema», sostuvo Francos.
Sin embargo, el ex jefe de ministros también recordó que Adorni cuenta con el blindaje de la mesa chica de Balcarce 50. «Hay algún motivo por el cual el Presidente y la Secretaria General (Karina Milei) lo apoyan, supongo que ellos tienen mucha más información que la que tenemos nosotros», especuló Francos.
Finalmente, Francos subrayó que la continuidad de Adorni en el Gabinete quedará atada estrictamente a los expedientes. «Hay que esperar si él puede dar respuesta a los requerimientos de la Justicia», afirmó. Y aunque no se pronunció sobre un posible cambio en el vocería, Francos concluyó que, una vez aclarado el panorama judicial, «el Presidente va a proceder como corresponde».


