El exsecretario de Transporte Ricardo Jaime niega recibir sobornos en el marco de la causa Cuadernos

En un emocionante desarrollo en el Tribunal Oral Federal 7, el exsecretario de Transporte de la Nación del kirchnerismo, Ricardo Jaime, declaró este martes y negó haber recibido sobornos durante su gestión. Con una actitud firme y decidida, Jaime sostuvo que varios empresarios lo involucraron de manera «extorsiva» para evitar ir presos, pero reiteró que nunca se pidieron coimas en su despacho ni se le realizaron pagos ilícitos.

Durante su exposición, Jaime apuntó específicamente contra el empresario Aldo Roggio, uno de los imputados colaboradores que lo mencionó en la causa. «Nunca tuve la presencia del señor Roggio en mi despacho. Nunca me reuní con él», aseguró con firmeza. También minimizó las referencias que figuran en el expediente, destacando un pago hecho en 2010 relacionado con la Hidrovía, y aclaró que no respondería preguntas del tribunal ni de la fiscalía por no contar con «acceso total» a la causa.

Antes de declarar, Jaime se presentó personalmente en los tribunales de Comodoro Py luego de que se le negara la posibilidad de declarar por videoconferencia desde el penal de Ezeiza, donde se encuentra detenido por la tragedia de Once. Tras su declaración, pidió ser trasladado de inmediato a la unidad penitenciaria, argumentando problemas de salud y vulnerabilidad.

«No tomé mi medicación porque me sacaron a las 5 de la mañana por protocolo. Me siento vulnerable», explicó con preocupación. En ese contexto, reiteró su solicitud de ser trasladado a una cárcel en Córdoba para poder recibir visitas familiares y continuar su tratamiento médico en mejores condiciones.

La causa Cuadernos investiga un presunto esquema de recaudación ilegal durante los gobiernos kirchneristas, en el que funcionarios y empresarios habrían participado en el pago de sobornos vinculados a contratos y subsidios. La investigación continúa con la declaración de otros exfuncionarios y empresarios, antes de avanzar hacia la etapa de testigos.