La crisis económica en Argentina ha tomado un nuevo giro desfavorable con la publicación del informe Perspectivas Económicas Globales (WEO) por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI). Según este estudio, el organismo financiero reduce su estimación de crecimiento para la economía argentina a 3,5%, lo que representa una baja de 0,5 puntos con respecto a la previa. Además, espera que la inflación alcance niveles altos, alcanzando un 30,5% en el año, prácticamente el doble del calculado seis meses atrás.
La situación laboral tampoco es alentadora, ya que el FMI estima que el empleo aumentará solo un 7,2% en el año, lo que representa un aumento de 0,6 puntos con respecto a la estimación previa. Estas proyecciones se han incluido en el informe WEO y se presentaron durante una conferencia de prensa por parte del Economista Jefe del FMI, Pierre-Olivier Gourinchas.
La razón detrás este deterioro de los pronósticos es la caída de la economía argentina en el final de 2025, período en que las turbulencias generadas por el proceso electoral y la intervención financiera de Estados Unidos hicieron su efecto. La ministra de Economía, Luis Caputo, viajará esta noche a Washington para participar de una reunión con el FMI y buscar un desembolso de US$1.000 millones.
En este contexto, es importante destacar que las condiciones económicas en Argentina se verán influenciadas por estas predicciones del FMI, que mantiene su atención en el país después de darle un fuerte respaldo al gobierno de Javier Milei. Estas proyecciones no son nuevas para el país, ya que el REM del Banco Central había publicado previsiones similares a principios de este mes.
La economista Petya Koeva Brooks, integrante del equipo del FMI que realiza el informe, explicó que el deterioro de los pronósticos se debe a la caída de la economía argentina en el final de 2025. Este período coincidió con las turbulencias generadas por el proceso electoral y la intervención financiera de Estados Unidos, lo que afectó negativamente la economía del país.


