La decisión tomada por el ministro de Economía, Luis «Toto» Caputo, busca mitigar el impacto de la guerra en Irán sobre el mercado de combustibles y evitar que la inflación se descontrole. De acuerdo con fuentes gubernamentales, el precio de la nafta que vende YPF no variará durante los próximos 45 días, lo que significa que el aumento del precio del petróleo en el escenario internacional no se reflejará inmediatamente en el precio de la nafta en Argentina.
Esta medida busca estabilizar los precios y evitar que la inflación se descontrole. A pesar de que el valor del petróleo tenga aumentos en el escenario internacional, durante un mes y medio las subas no se verán reflejadas en el precio de la nafta en Argentina. La medida es similar a la implementada por el kirchnerismo y el ex ministro Sergio Massa, lo que ha generado críticas entre los liberales.
La preocupación del Gobierno ante la disparada de la inflación, que se ubica en la alta franja del 3% mensual según el Indec desactualizado, es uno de los motivos que han llevado a tomar esta decisión. La inflación mundial, provocada por la guerra en Irán y otros factores, está empujando los precios del petróleo, el gas y sus derivados, como los agroquímicos utilizados en el campo. Sin embargo, los costos de los biocombustibles, la carga impositiva y el tipo de cambio pueden variar, lo que podría derivar en ajustes marginales dentro del período de 45 días.
La medida busca proteger a los consumidores de las consecuencias negativas del aumento del precio del petróleo y evitar que la inflación se descontrole. Sin embargo, algunos críticos han argumentado que esta decisión contradice el libre mercado y puede tener efectos negativos en el economía en el largo plazo.


