La Secretaría de Energía de la Nación ha tomado medidas para mitigar el efecto de la escalada en los costos operativos del transporte y la producción, anunciando una reducción en la cotización del biodiesel destinado a la mezcla obligatoria con gasoil. A través de la Resolución 81, publicada este miércoles en el Boletín Oficial, se fija el valor para abril en $1.808.690, lo que representa un descenso del 1,85% respecto al precio anterior, que era de $1.842.796.
Esta medida se produce en un contexto de subida promedio superior al 20% del gasoil en el mercado local durante el mes de marzo, impulsada por la volatilidad del petróleo a nivel internacional. La situación en Medio Oriente ha encarecido el barril de crudo, lo que ha afectado a los productores agropecuarios y las cámaras que nuclean al transporte de cargas y pasajeros.
La Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas (FADEEAC) alertó sobre la necesidad de revisar los costos para evitar que muchas firmas se vean obligadas a detener sus operaciones. «La actualización de tarifas resulta indispensable para sostener la actividad y evitar que muchos negocios se debiliten», declararon representantes de la FADEEAC.
En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), las empresas de transporte público ya han implementado esquemas de contingencia, reduciendo la frecuencia de las unidades debido a la imposibilidad de financiar el funcionamiento normal del sistema con los valores vigentes. Sin embargo, el Gobierno autorizó recientemente un incremento en el porcentaje de corte de biocombustibles, lo que permitirá a las empresas refinadoras elevar de forma voluntaria la mezcla hasta un 15% de bioetanol en naftas y un 20% de biodiesel en gasoil.
Para implementar este cambio, la Secretaría de Energía debió modificar los parámetros de calidad exigidos. La resolución oficial sostiene que el contenido de oxígeno en las naftas está vinculado estrictamente a la proporción de bioetanol utilizada en el proceso de refinación.
La Ley 27.640 establece actualmente que el biodiesel derivado del aceite de soja debe representar el 7,5% del litro de gasoil comercializado, mientras que el bioetanol debe ser mezclado obligatoriamente en un 12%, repartido equitativamente entre el origen de caña de azúcar y maíz. Además, el Gobierno proyecta que una mayor integración de estos componentes de origen vegetal permitirá reducir los costos de producción locales.
En este sentido, la decisión de reducir la cotización del biodiesel se presenta como una medida para desacoplar parcialmente el precio local y hacer frente a la situación actual. Al encontrarse el crudo internacional por encima de los US$100, el uso de derivados agroindustriales se presenta como una alternativa viable para reducir los costos de producción y mantener la actividad económica en marcha.


