El gobierno nacional envía al Congreso un proyecto para reducir los subsidios por zona fría en las tarifas de gas

En un movimiento que ha generado controversia en el ámbito político, el ministro de Economía, Toto Caputo, envió al Congreso nacional un proyecto para reducir los subsidios por zona fría en las tarifas de gas. Esta ley, impulsada por el presidente Maxi Kirchner en 2021, establece una tarifa diferencial que impacta sobre el precio del gas, el transporte y su distribución.

Según fuentes parlamentarias, el proyecto del oficialismo establece que el subsidio solo se aplicará al precio del gas y se romperá la concordancia entre el porcentaje de la tarifa cubierto y la factura final. Esto significa que más de 50 municipios de la provincia de Buenos Aires, varias zonas del sur de Córdoba y Santa Fe, y localidades de provincias gobernadas por aliados de la Casa Rosada perderán el beneficio automático.

La movida del gobierno también incluyó la regularización del Mercado Eléctrico Mayorista y el ministro de Economía expresó que persigue el sostenimiento de «la política económica de reducción del déficit fiscal, normalización financiera del sistema energético, ordenamiento de las cuentas públicas y continuidad en las condiciones para el acceso y la utilización de fuentes de energías renovables».

Sin embargo, la iniciativa ha generado malestar entre gobernadores y opositores. Desde el bloque peronista, se calificó como «una vuelta a intentar lo del Presupuesto de 2026», cuando la oposición terminó abortando un capítulo entero de la ley de leyes.

Los diputados de LLA y algunos de sus aliados carecen de «línea» para defender el proyecto, según admitió un importante legislador libertario. Un opositor al gobierno graficó la situación con una paradoja: «los descuentos por Zona Fría en gas ya no son un tema que le importe a la enorme mayoría de las personas en Mar del Plata o Bahía Blanca porque, en octubre del año pasado, casi el 50% de los votantes marplatenses eligieron a diputados nacionales que promueven su eliminación, así como el 54,08% de los bahienses».

La ex vicegobernadora Gisela Scaglia, actual diputada por Provincias Unidas, consideró que «no está mal que los subsidios se implementen a las personas y no directamente a las zonas, es interesante que el esquema sea por condición económica, no es justo que alguien con recursos sea subsidiado».

Por otro lado, el cordobés Carlos Gutiérrez, que responde a Llaryora y Schiaretti, dijo que «el gobierno nacional ya no sabe qué más sacarnos a los cordobeses». «Si Caputo quiere eliminar estos subsidios, que empiece por CABA», lo chicaneó.

La situación política es tensa y se cuestiona si el gobierno nacional tiene los votos para llevar adelante esta iniciativa. La polémica también se traduce en una reflexión sobre la justicia y la equidad en la distribución de los subsidios energéticos.