La semana pasada, en ExpoEFI, el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, adelantó los planes del Gobierno para enviar al Congreso un nuevo paquete de medidas desregulatorias que abarca diferentes sectores económicos. Uno de los aspectos más innovadores de este paquete es la creación de empresas gestionadas íntegramente por inteligencia artificial (IA). Según explicó el ministro, en una década, gran parte del PBI será generado por agentes de IA y que si se crea un régimen jurídico adecuado, la Argentina podría convertirse en un hub productivo para todo el mundo, con 50 millones de argentinos y 50 millones de agentes de IA produciendo y pagando impuestos aquí.
Sturzenegger destacó que este proyecto no es solo una oportunidad para generar empleos y riqueza, sino también para gravar a una tasa atractiva. «Si logramos dar en la tecla, podríamos gravar a una tasa atractiva», dijo. El objetivo es anticiparse a un escenario en que el PBI esté conformado por agentes de IA y aprovechar las oportunidades de hoy.
Además del proyecto sobre la creación de empresas gestionadas por IA, Sturzenegger adelantó otros proyectos que se enviarán al Congreso. Uno de ellos es la Ley Hojarasca, que busca eliminar entre 70 u 80 leyes obsoletas y considera como el «camino necesario para la depuración legislativa».
Otro proyecto es una ley sobre la inviolabilidad de la propiedad privada, que tendrá una derogación parcial de la Ley de Tierras. Esto permitirá que lleguen aproximadamente US$15.000 millones de inversión extranjera directa a la Argentina.
El plan oficial también incluye cambios en la Ley de Defensa de la Competencia. Según Sturzenegger, «en la Argentina, lo más peligroso para la competencia es el Estado», por lo que se busca reducir el papel del Estado en el mercado y fomentar la competencia.
Por último, se mencionó que habrá una ley de reforma del Estado, que tomará decretos delegados que no prosperaron el año pasado y redefiniciones de la competencia del Estado. Esta ley busca reducir la burocracia y hacer más eficientes los procesos gubernamentales.
En resumen, el paquete desregulatorio planeado por el Gobierno argentino busca impulsar el crecimiento económico, atraer inversores extranjeros y fomentar la competencia en diferentes sectores. Estos proyectos, si se concretan, podrían tener un impacto significativo en la economía argentina y su capacidad para atraer inversiones y generar empleos.


