El intendente de Cosquin, Raúl Cardinalli, busca crecimiento personal y político a través del kirchnerismo cordobés

El intendente de Cosquin, Raúl Cardinalli, ha alcanzado un nivel de anonimato en el panorama político argentino. Sin trayectoria política destacada, llegó al poder gracias al apoyo de Carlos Caserio, histórico dirigente del peronismo cordobés. Sin embargo, desde su llegada al gobierno local, Cardinalli ha empezado a trazar un derrotero que lo lleva a buscar crecimiento personal y político.

En un primer momento, intentó instalarse como referente del «caserismo» en su departamento, pero este gesto le valió el distanciamiento con su jefe político, Caserio. Después de esta experiencia, Cardinalli se dirigió hacia la comunidad Regional Punilla, donde tampoco logró encontrar apoyo y terminó marginado de un espacio que premia trayectorias y fidelidades.

A pesar de este fracaso, el intendente no ha perdido la esperanza. Ahora, busca consolidarse como referente del kirchnerismo en Córdoba, y para lograrlo, pretende aprovechar su relación con Axel Kicillof, gobernador bonaerense que busca hacer pie en la provincia. Sin embargo, esta estrategia no ha sido bien recibida por los dirigentes cordobeses, quienes han demostrado una esquiveza hacia el kirchnerismo.

La visita programada del intendente a la ministra de Gobierno para el próximo martes puede ser vista como un intento de consolidar su posición política. Sin embargo, desde el PANAL se ha transmitido que esta reunión será recibida de manera institucional, sin compromiso alguno sobre los pasos políticos que Cardinalli pueda seguir.

La contienda electoral está a la vuelta de la esquina, y Cardinalli parece estar tratando de consolidar su base política antes de lanzarse en una campaña electoral. Sin embargo, es importante destacar que el peronismo cordobés ha demostrado ser esquivo al kirchnerismo, lo que puede afectar negativamente sus planes políticos.