En una columna publicada en Clarín, el presidente Javier Milei reflexionó sobre la figura de Adam Smith y su influencia en el desarrollo de la economía como disciplina. En «Adam Smith: el padre de la economía», Milei sostuvo que, más allá de dos siglos de la publicación de «Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones», el pensador escocés sigue generando debate. A medida que avanzamos en el tiempo, la importancia del economista se vuelve cada vez más clara, como lo demuestra su capacidad para anticipar conceptos clave mucho antes de que se desarrollaran formalmente.
Milei destacó que Smith logró sintetizar ideas previas y aportar conceptos que tardaron más de 200 años en ser comprendidos plenamente. Uno de los ejes centrales de la columna fue el crecimiento económico, al que Smith anticipó mucho antes de que se desarrollaran formalmente. El mandatario citó como ejemplo la famosa fábrica de alfileres, donde la división del trabajo multiplica la productividad de forma exponencial. En ese sentido, remarcó la importancia de los rendimientos crecientes y criticó enfoques posteriores que omiten estos conceptos.
La defensa del libre mercado y la apertura económica también fue un punto destacado. Milei sostuvo que Smith no solo refutó el mercantilismo, sino que también le dio un fundamento moral a la libertad económica. El presidente citó la idea de «la mano invisible» según la cual cada individuo guiado por su propio interés conduce a la maximización del bienestar general. Además, vinculó esta noción con el «orden espontáneo», desarrollado posteriormente por la escuela austríaca.
En cuanto al rol del Estado, Milei indicó que, para Smith, las funciones básicas deben limitarse a la defensa, la seguridad y la protección de derechos fundamentales como la vida, la libertad y la propiedad privada. Asimismo, enfatizó que los impuestos «deben ser lo más bajo posible y lo más sencillo de computar».
Hacia el cierre, el Presidente reafirmó la vigencia del pensamiento de Smith y su influencia en la economía moderna. «Haber puesto en el centro de la escena al crecimiento económico eleva el valor de La riqueza de las naciones a un nivel superlativo», concluyó, citando también a Robert Lucas Jr., quien advirtió sobre el impacto decisivo de estas ideas en el bienestar humano. En definitiva, el legado de Adam Smith sigue siendo fundamental para entender la economía y su evolución a lo largo del tiempo.


