La reunión del plenario de comisiones en el Senado se convirtió ayer en escenario de un duelo ideológico entre el oficialismo libertario y el kirchnerismo, que volvieron a chocar en torno al proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada impulsado por el gobierno de Javier Milei. La tensión fue palpable cuando la ministra de Medio Ambiente de la provincia de Buenos Aires y militante de La Cámpora, Daniela Vilar, concluyó su exposición relacionando los cambios propuestos con la prisión que cumple Cristina Kirchner por delitos de corrupción.
«Esto lo pidió Estados Unidos, está escrito a la medida del FMI, a la medida del acuerdo bilateral con los Estados Unidos. Están entregando la soberanía, se están llevando leyes que impulsó Cristina Kirchner; entonces se entiende porque es necesario perseguir a determinados líderes, porque con ella libre se defendería el territorio y el patrimonio de nuestro país», afirmó Vilar, quien concluyó su exposición citando la necesidad de proteger el patrimonio nacional.
El oficialismo no se quedó callado. La presidenta de la Comisión de Legislación General, Nadia Márquez (LLA-Neuquén), le enrostró a Vilar sin alzar la voz: «La expresidenta no está presa por lo que piensa, está presa por corrupta». La jefa de la bancada oficialista, Patricia Bullrich (Capital), también mostró su molestia con la situación. «Una cosa es que vengan funcionarios a hablar de una ley y otra cosa es que vengan a hacer un panfleto político», se quejó.
El proyecto en debate habilita el juicio sumarísimo para los desalojos, tanto por intrusión u ocupación como por falta de pago del alquiler; establece nuevos requisitos para la expropiación de bienes por parte del Estado y levanta las restricciones a la compra de tierras por parte de ciudadanos extranjeros. También modifica la ley de manejo del fuego para eliminar los límites para aplicar a otros fines, como la agricultura, a terrenos boscosos afectados por incendios intencionales y ordena una fuerte descentralización en provincias y municipios del programa nacional de regularización dominial de villas y barrios de emergencia.
Antes de la sesión, algunos invitados contrarios al gobierno nacional de los Estados Unidos, en su mayoría propuestos por el kirchnerismo, habían manifestado sus críticas a la ley. Sin embargo, uno de los pocos que se salió del libreto fue el abogado constitucionalista Daniel Sabsay, quien defendió algunos aspectos de la iniciativa pero también criticó otros. «La propiedad privada es un elemento importante del estado de Derecho», aseguró, pero advirtió sobre la necesidad de prestar atención a la reglamentación de la letra de la ley.
Tras esta jornada, se espera que el debate continúe la semana próxima. La idea en el oficialismo es apurar el dictamen, pero dependerá que se pueda acordar con la oposición dialoguista un texto que consiga mayoría para su aprobación en el recinto del Senado.


