En un marco de intensa discusión política, el plenario de las comisiones de Legislación General y Asuntos Constitucionales del Senado retomó ayer el debate del proyecto de ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. A pesar de que varios expositores expresaron su rechazo al texto, argumentando que facilita la compra de tierra a extranjeros y los desalojos a inquilinos, en La Libertad Avanza (LLA) especulan con tener dictamen para la semana que viene.
Entre las voces críticas con el proyecto se encuentra Gervasio Muñóz, miembro de Inquilinos Unidos, quien cuestionó el capítulo 2 del texto como «artículo de desalojo ultra express». Según él, este artículo elimina lo último que quedaba en cuanto a garantías para que las familias inquilinas tengan un lugar para vivir. Muñóz recordó la vivienda es un negocio para algunos funcionarios que sacan créditos a mansalva.
Matías Oberlin, del Observatorio de Tierras del CONICET, señaló que el proyecto elimina la legislación que establecen los topes de 15% de tierras extrajerizadas. «El proyecto liberaliza la compra de tierras, incluso en zonas estratégicas, desde el punto de vista ambiental, productivo, de defensa y geopolítico», sintetizó.
Por su parte, Daniel Sabsay, constitucionalista, argumentó que el proyecto presenta avances en el fortalecimiento del derecho de la propiedad, la seguridad jurídica y la eficiencia institucional. Sin embargo, identificó dos áreas críticas: la política de integración sociourbana y la regulación del manejo del fuego.
La jefa de la bancada de LLA, Patricia Bullrich, defendió el texto enviado por la Casa Rosada, afirmando que se trata de un proyecto que busca defender el derecho de la propiedad. Sin embargo, otros expositores como Mariano Marcucci, abogado, destacaron que el proyecto va en línea de ampliar el control judicial sobre la expropiación.
La discusión política en el Senado no parece tener fin pronto. Según fuentes de LLA, la semana que viene podría haber una nueva ronda de expositores. Algunos voceros del oficialismo confiaron en que el número para el dictámen está y sería para la semana que viene.
En este contexto, es fundamental que la opinión pública esté informada sobre los detalles de este proyecto de ley y las implicaciones que puede tener en el futuro inmediato. Es hora de que los ciudadanos se pronuncien sobre este tema tan relevante y decidan qué tipo de país desean vivir.


