Gobierno nacional pierde apoyo en su intento de eliminar las PASO

En un golpe importante a la voluntad política del gobierno nacional, el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, confirmó que no acompañará al oficialismo en su intento de eliminar las primarias abiertas y simultáneas (PASO). En una entrevista concedida este lunes, Jaldo expresó su oposición a la medida, considerando que elimina herramientas fundamentales para la participación ciudadana. «Eliminar las PASO es en perjuicio de todos los partidos políticos, pero fundamentalmente de los ciudadanos porque votan y quieren participar por lo que hay que darle herramientas que son las Primarias», enfatizó.

La postura del gobernador tucumano se suma a la oposición manifestada por el peronismo y otros sectores políticos, como el radicalismo y el PRO. En consecuencia, el oficialismo pierde un apoyo importante en su intento de aprobar la reforma electoral sin cambios. Los análisis políticos sugieren que la falta de acuerdo entre los partidos políticos puede llevar a una crisis institucional si no se logra alcanzar un consenso.

A pesar de la oposición, el gobierno nacional mantiene abiertas las negociaciones para intentar obtener el respaldo necesario. Según fuentes oficiales, Patricia Bullrich, presidenta del Senado, está tratando de convencer a los senadores peronistas de aceptar al menos la modificación del reglamento de la Boleta Única de Papel, lo que permitiría establecer la validez del tilde en el primer tramo y generar efecto arrastre en el resto de la tira.

La postura de los gobernadores aliados de Jaldo, Raúl Jalil (Catamarca) y Gustavo Sáenz (Salta), sigue siendo incierta. Según información cercana a Jalil, no hay aún definición sobre su postura en este tema. En el caso de Sáenz, tampoco se ha manifestado una posición clara, aunque se sabe que la senadora Flavia Royón, aliada de este gobernador, podría estar dispuesta a discutir cambios en las PASO, pero no apoya su eliminación.

La crisis política generada por la reforma electoral sin cambios sigue siendo un tema de gran preocupación para los políticos y la sociedad argentina. La falta de acuerdo entre los partidos políticos puede llevar a una situación institucional delicada, que afectaría directamente al funcionamiento del sistema político argentino.