La Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales, en un firme pronunciamiento de respaldo a la Corte Suprema de Justicia, reclamó hoy que el Consejo de la Magistratura apruebe el nuevo reglamento de selección de jueces. El proyecto de reglamento, aprobado por la Corte Suprema con la firma de los jueces Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti, busca establecer un mecanismo para limitar la discrecionalidad en la selección de magistrados y dar transparencia a los procesos de designación.
En una declaración firmada por el presidente Alberto Bianchi y el secretario Marcelo Gebhardt, los académicos apoyaron la iniciativa y su aplicación para acabar con la «discrecionalidad» que hasta ahora ha caracterizado el proceso de selección de jueces. La Academia sostuvo que el nuevo reglamento es una valiosa iniciativa fundada en los principios centrales del sistema republicano de gobierno, y merece el más amplio apoyo.
La institución recaló que la experiencia acumulada durante la aplicación del régimen actual ha dejado al descubierto la necesidad de precisar las pautas que regulan la entrevista personal, que hasta ahora ha sido un filtro arbitrario en el proceso de selección. Los expertos argumentaron que esta instancia oral ha sido decisiva en los resultados finales del concurso, alterando el destino de las designaciones sin que su valoración se desarrolle sobre la base de criterios suficientemente objetivos y estandarizados.
La Academia Nacional de Derecho sostuvo que es necesario formular reglas más claras y previsibles para garantizar que la entrevista personal no sea una instancia decisoria y cumpla adecuadamente su finalidad institucional. El objetivo es asegurar que la evaluación de los postulantes se haga de modo funcional y que la selección final recaiga en las personas más idóneas y meritorias.
Los académicos advirtieron que si no se aprueba e implementa este nuevo reglamento, se corre el riesgo de que la discrecionalidad que antes poseía el Poder Ejecutivo termine mutando y se convierta en una prerrogativa de los jurados de los concursos, desvirtuando por completo la letra, el mandato y el espíritu de la Constitución.
La Academia Nacional de Derecho y Ciencias Sociales exigió a los miembros del Consejo de la Magistratura que aprueben este proyecto de reglamento y lo pongan en práctica en cuanto ello sea posible, para evitar que la evaluación de los postulantes se haga de modo disfuncional y para garantizar que la selección final recaiga en las personas más idóneas y meritorias.


