Después de una semana de evaluación, la Casa Militar y la secretaría de comunicación y medios decretaron el fin del hermético silencio que rodeó la sala de prensa de la Casa Rosada desde hace diez días. El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, fue el encargado de recibir a las y los periodistas y justificar la restricción que generó preocupaciones en torno a la falta de acceso a la información gubernamental.
Durante su conferencia de prensa, Adorni destacó que bajo ningún otro Gobierno se había permitido tanto libertad para expresarse como se ha dado en este país durante los últimos 40 años de democracia. Sin embargo, la restricción fue justificada por la circulación de videos que mostraban «cámaras espías» que habrían filmado a periodistas acreditados, lo que según Adorni representaba un riesgo para la seguridad nacional.
A pesar de la explicación, las preguntas en la sala de prensa se enfocaron en la investigación judicial que está en curso y en los cuestionamientos por los viajes y el aumento patrimonial de la familia Adorni. El jefe de Gabinete evitó dar detalles sobre la causa y aseguró que los lujosos viajes fueron pagados con dinero personal, mientras que las propiedades en el barrio porteño de Caballito y la casa en el country Indio Cuá, en el partido bonaerense de Exaltación de la Cruz, fueron financiadas de forma legal. Sin embargo, la Justicia indaga todas estas transacciones.
Adorni también se refirió al nuevo protocolo adoptado por la Casa Militar y la secretaría de comunicación y medios para los periodistas acreditados en la Casa Rosada. Aseguró que este protocolo no tiene como objetivo censurar la libertad de expresión ni amenazar al periodismo, sino más bien cumplir con la normativa y garantizar la seguridad nacional.
En conclusión, Adorni reiteró que la restricción fue una medida necesaria para proteger la seguridad nacional y que el nuevo protocolo se aplicará de forma permanente en la Casa Rosada. Las nuevas regulaciones comenzaron a regir inmediatamente después de la conferencia de prensa.


