En una jornada emocionante, miles de trabajadores y activistas sindicales se reunieron en Plaza de Mayo para mostrar su descontento con la política laboral del gobierno nacional. La Confederación General del Trabajo (CGT) encabezó la movilización, que culminó con la lectura de un documento en el que se expresan fuertes críticas al ejecutivo y se exige profundizar los conflictos para terminar con lo que se considera un «flagelo» para el pueblo trabajador.
Octavio Arguello, uno de los triunviros de la CGT, desde el palco montado a espaldas de la Casa Rosada, declaró: «Tenemos que decirle basta a este gobierno corrupto y explorador. El pueblo unido es la única forma de terminar con este flagelo. Convocamos a todos los trabajadores a profundizar los conflictos, se terminó la paciencia señor presidente».
La movilización coincide con el Día del Trabajador y tiene como objetivo mostrar la determinación del movimiento obrero para luchar contra las políticas de ajuste y reforma laboral que consideran perjudiciales para los trabajadores. La CGT ha denunciado que el gobierno nacional está «encerrado en sus teorías» y que continúa comprometiendo a las generaciones futuras con políticas de ajuste indiscriminadas.
La jornada se desarrolló sin incidentes, aunque la movilización fue acompañada por una gran cantidad de fuerza policial. Los trabajadores y activistas sindicales avanzaron desde el mediodía por el microcentro porteño hasta llegar al epicentro de la concentración, que se produjo alrededor de las tres de la tarde.
La CGT ha anunciado que su acto estará presidido por una misa a cargo del cura Lorenzo «Toto» de Vedia, miembro del movimiento «villero» y hermano del actual juez de la cámara laboral Gabriel de Vedia. El documento de la CGT describe al gobierno nacional como «un gobierno que continúa comprometiendo a las generaciones futuras con políticas de ajuste indiscriminadas condena a la sociedad argentina a un presente de vulnerabilidad económica, laboral y social sin precedentes».
En este contexto, el movimiento obrero se debate entre la convocatoria a un nuevo paro general y la estrategia judicial para frenar las políticas laborales del gobierno. La Cámara Contencioso Administrativa ordenó que la denuncia contra ochenta y dos artículos de la norma pasen a su órbita desde el fuero laboral, lo que coronó la derrota de la central obrera que se había anticipado con la semana anterior.
En medio de un año preelectoral, la CGT llama a los trabajadores a profundizar los conflictos y a luchar por sus derechos. La movilización es una oportunidad para el movimiento obrero de mostrar su fuerza y determinación en la lucha contra las políticas laborales del gobierno.


