El secretario general de la Confederación General del Trabajo (CGT), Jorge Sola, anticipó que, después de la marcha que la central obrera realizará el jueves en conmemoración del Día del Trabajador, se implementará una medida de fuerza mucho más fuerte. Sin embargo, prefirió enfocarse en la movilización anunciada a Plaza de Mayo, donde la CGT mostrará en la calle «el malhumor social que en todos lados se percibe». La marcha tiene como objetivo conmemorar el Día del Trabajador y la centralidad de Francisco, un líder sindical que murió hace un año y sigue hablando al mundo del trabajo, revitalizando los derechos, la dignidad del trabajo y la representación de las organizaciones gremiales.
Según Sola, la marcha tendrá acompañamiento de organizaciones aliadas, como la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), un conglomerado de movimientos sociales integrado a la CGT. La UTEP celebró ayer que el Ministerio de Capital Humano haya aprobado el pago de los planes Volver al Trabajo, a través de una resolución, luego de que el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, aceptó un recurso de amparo colectivo contra la eliminación del subsidio.
Sola también sostuvo que el tema de la reforma laboral debe regresar al juez natural, Raúl Horacio Ojeda, quien suspendió 82 artículos de la norma aprobada por el Congreso. Si no se logra este objetivo, la CGT presentará un recurso ante la Corte Suprema.
La situación sindical en Argentina es tensa y Sola aseguró que «se han triplicado los conflictos sindicales» y que esos conflictos han aumentado en el corazón productivo de la Argentina: Mendoza, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires. La CGT ha convocado a una marcha para este jueves, desde las 15, en Plaza de Mayo, lo que podría ser solo el primer paso hacia una medida de fuerza más fuerte.


