La crisis institucional de Soria se profundiza en Villa Giardino

La situación política en Villa Giardino ha dado un vuelco inesperado. Lo que comenzó como tensiones internas dentro del gobierno municipal, pronto derivó en una crisis institucional sin precedentes. La intendencia de Jorge Soria, elegido en diciembre de 2023 con el apoyo de la UCR, el PRO y el ARI, ha generado un escenario de conflicto estructural que involucra renuncias de funcionarios, conflictos gremiales, ruptura partidaria y un creciente malestar social.

El presidente del Concejo Deliberante, Germán Flores, ha lanzado un diagnóstico contundente sobre la situación actual. Según él, más del 80% del gabinete original ya no forma parte del Ejecutivo, lo que genera una crisis institucional terrible. La falta de recursos, aunque es un problema común en muchos municipios del interior, no es el principal problema en este caso. En su lugar, se trata de una combinación de factores más profundos que están llevando a la institución al borde del colapso.

La crisis no solo se expresa puertas adentro, sino también en la calle. Conflictos con trabajadores municipales han llevado a montar una carpa frente a la Municipalidad, lo que genera un ambiente de tensión y descontento entre los ciudadanos. Uno de los episodios más sensibles es el despido de un trabajador contratado que era padre de un niño con discapacidad, que debía afrontar una intervención quirúrgica. «Son decisiones que no deberían pasar nunca», remarcó el actual presidente del Concejo Deliberante.

La ruptura política y la pérdida de rumbo también han sido un tema clave en este conflicto. Soria llegó al poder después de vencer en la interna con Bruno Villaluce, pero pronto «rompió» con el radicalismo, lo que generó un cimbronazo interno. Ahora, muchos funcionarios y ediles radicales están muy enojados con él.

La consecuencia directa es el aislamiento dado por una ola de renuncias de funcionarios y pases de ediles. En el Concejo Deliberante, donde debería encontrar respaldo, la situación es crítica: de los siete concejales, Soria podría quedarse sin representación propia si se concreta la salida de su única edil alineada, Sofía Scandaliaris. Desde dentro del cuerpo legislativo señalan que es inminente que la concejala tome distancia del oficialismo.

A pesar de la delicada situación institucional y los opositores que hablan por lo bajo de pedir la renuncia al mandatario municipal, Flores aseveró que desde el Concejo Deliberante se buscará garantizar la institucionalidad para evitar un colapso mayor. La pregunta que sobrevuela en Villa Giardino es inevitable: ¿puede un intendente sostenerse sin equipo, sin respaldo político y con una creciente presión social?