La Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) enfrenta una grave crisis laboral y presupuestaria que, según nearly 100 jefes y jefas de sectores operativos y organizaciones gremiales, pone en riesgo la continuidad del Plan Nuclear Argentino. En un documento dirigido al secretario de Asuntos Nucleares, Federico Ramos Napoli, con copia al actual presidente del organismo, Eduardo Martín Porro, y al vicepresidente, Luis Alfredo Tomás Rovere, los trabajadores denunciaron la falta de proyección, los bajos sueldos y la pérdida de conocimiento clave por la falta de presupuesto.
Los firmantes argumentan que en los últimos dos años, 300 agentes fueron despedidos o decidieron abandonar la planta debido a las condiciones laborales. Según ellos, se trata de una «sangría lenta pero claramente direccionada», impulsada principalmente por un «deterioro salarial insostenible». La situación es tan grave que ha generado un «hueco generacional» similar al sufrido durante la década de los 90. Esto implica que la salida de personal con lustros de formación impide la transmisión de saberes y experticias tecnológicas adquiridas durante décadas, lo que pone en peligro el futuro del sector nuclear.
Los supervisores denunciaron que «grupos enteros de trabajo han desaparecido literalmente», lo que dificulta el desarrollo de proyectos estratégicos. En su lugar, se basa en un conjunto de condiciones laborales de precariedad y permanente reducción. Esto no es aceptable para una institución científico-tecnológica como la CNEA, que debe tener una proyección sustantiva en tecnologías estratégicas.
Además, los firmantes criticaron que durante los cambios en puestos jerárquicos ninguna autoridad explicó el proyecto a seguir, lo que limita el futuro de la institución. Esta situación ha generado un clima de incertidumbre y desánimo entre los trabajadores, muchos de los cuales han decidido abandonar la institución.
La carta cuenta con el apoyo de los cuadros técnicos y de las entidades sindicales que representan al sector, incluyendo a la Asociación de profesionales de la Comisión Nacional de Energía Atómica y la Actividad Nuclear (Apnean), la Asociación de Técnicos de la Comisión Nacional de Energía Atómica (Atcnea), la Asociación de Trabajadores Estatales (ATE) y Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN). Enfrentar esta crisis requerirá un esfuerzo conjunto para encontrar soluciones sostenibles y garantizar el futuro del Plan Nuclear Argentino.


