La tensión política que ha rodeado al gobierno oficialista desde hace tiempo alcanzó un nuevo nivel esta semana, gracias a las declaraciones del dirigente Oscar Zago, quien cuestionó la permanencia de Manuel Adorni y sugirió que su continuidad no depende exclusivamente del presidente Javier Milei, sino de su hermana, Karina. En entrevista con Radio Mitre, Zago calificó la situación como «bochornosa» y planteó que el funcionario debería dar un paso al costado.
Sin embargo, detrás de las palabras de Zago hay una disputa más amplia por el poder en el gobierno. Según revelaciones del director de La Política Online, Ignacio Fidanza, Ricardo Lorenzetti y un grupo de jueces federales esperaban la designación de Guillermo Montenegro como ministro de Justicia antes de la designación de Juan Bautista Mahiques, impulsado por Karina Milei y los Menem.
La revelación sobre una cena en un exclusivo hotel porteño, donde se habló del reparto de cargos, sugiere que hay una centralidad significativa en la toma de decisiones que va más allá de las expectativas de Milei. Según Fidanza, los jueces estaban convencidos de que iba a ser Montenegro y ya estaban repartiendo posiciones.
La sospecha de que Karina Milei tenga un peso significativo en la toma de decisiones es compartida por algunos funcionarios del sistema judicial. Según fuentes, antes de su designación, Mahiques se quejaba ante su entorno porque tenia indicios de que Lorenzetti le llenaba la cabeza a Milei para que no lo nombrara como ministro.
En este contexto, Zago sugiere que hay otros actores con peso en la toma de decisiones, lo que alimenta versiones sobre la extrema centralidad de Karina que deja a Milei vacío de poder. La disputa por el poder en el gobierno oficialista es cada vez más visible y puede afectar negativamente la estabilidad política del país.


