En un clima político sumamente tenso, el exsecretario de Gobierno de Villa Tulumba, «Arnold» Quinteros, se convirtió en el primer funcionario en respaldar públicamente la postura del intendente de Traslasierra, lo que desencadenó una serie de acusaciones y contraacusaciones en redes sociales. A pesar de las versiones impulsadas por trolls con rigurosidad dudosa, Quinteros no se echó atrás y expuso una «doble moral de manual» dentro del radicalismo cordobés.
Según Quinteros, varios operadores digitales reconocen en privado errores de Rodrigo De Loredo, líder del sector que integran el actual intendente de Mina Clavero, Luis Quiroga, y legisladores Dante Rossi y Sebastián Peralta. Sin embargo, estos mismos actores admiten que responden a una bajada de línea, es decir, las directivas provienen del ex concejal Esteban Bria y el legislador Gustavo Bottasso, ambos hombres de confianza de De Loredo.
En un intento por despejar la niebla y ordenar el partido, Quinteros expresó su expectativa de que las autoridades del radicalismo convoquen a un diálogo amplio y sincero con todos los sectores del partido. «No quiero darle trascendencia a insignificancias», dijo, refiriéndose a la polémica desatada en redes sociales. Sin embargo, su llamado a una mayor transparencia y unidad dentro del radicalismo cordobés no parece haber calado bien entre los sectores más conservadores del partido.
En este momento de gran incertidumbre para el radicalismo cordobés, es probable que la lucha por el poder en el partido continue sin cesar. Lo que queda claro es que «Arnold» Quinteros no tiene intención de dejar que las acusaciones y contraacusaciones le impidan seguir adelante con su proyecto político.


