En febrero, los salarios registrados del sector privado subieron un 1,6% nominal, pero con una inflación de 2,9% implicaron una caída real de 1,3%. Esta es la sexta baja consecutiva en este sentido, y el retroceso acumulado ya alcanza un 3,5% desde noviembre de 2023. Según datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), el nivel actual de los salarios quedó por debajo del de noviembre de ese año.
Esta situación no es exclusiva del sector privado formal. En febrero, los salarios en el empleo público nacional retrocedieron un 2,2% mensual en términos reales y acumulan una baja de 37,2% frente a noviembre de 2023. Si se corrige la inflación con una canasta actualizada, la pérdida de poder adquisitivo llega al 18,3%.
La caída de los salarios es solo uno de los problemas que enfrenta el país. La discusión sobre el empleo también está en juego. Según datos del INDEC, los empleos totales crecieron en 113 mil entre el cuarto trimestre de 2023 y el cuarto trimestre de 2025. Sin embargo, este aumento es engañoso si se lo pone en contexto. Daniel Schteingart, de Fundar, sostiene que ese aumento representa apenas un 0,6% mientras que la población en edad de trabajar creció cerca de 2%. Además, remarca que en 2025 no se crearon puestos netos pese a la recuperación de la actividad.
La composición del empleo también cambió significativamente. Se destruyen puestos formales en sectores como industria y construcción, con una caída de 228 mil puestos, mientras crecen ocupaciones más precarias en plataformas, que explican un aumento de 341 mil.
El Gobierno relativiza el impacto de la situación actual, sosteniendo que la nominalidad aún está ajustándose y que la baja de la inflación debería recomponer ingresos más adelante. «Primero se ordenan los precios y después los salarios», dicen cerca del equipo económico. Sin embargo, los datos actuales muestran otra cosa: el ajuste se está procesando sobre los ingresos laborales. Y sin una recomposición sostenida del salario real, el rebote de la actividad queda limitado.
En definitiva, la realidad del salario en Argentina es una caída constante y creciente desde hace seis meses. La situación es compleja y requiere un análisis profundo para entender las implicaciones económicas y sociales de esta tendencia.


